Plantas de energía eólica y solar fotovoltaica.

Plantas de energía eólica y solar fotovoltaica.

Ciencia

China cambia las normas: así ha conseguido convertirse en el primer país en instalar 1 teravatio de capacidad solar

A pesar del gran avance mundial de las energías solar y eólica, las emisiones por combustibles fósiles siguen en auge.

Más información: La 'huida' de David, Ahimsa y otros científicos españoles a China: "Ofrecían condiciones inalcanzables en España"

J. Rodríguez
Publicada

Las claves

China se ha convertido en el primer país en instalar 1 teravatio de capacidad solar, marcando un hito en la transición energética mundial.

El auge de las energías solar y eólica, liderado por China, ha sido reconocido como el logro científico del año 2025 por la revista Science.

Por primera vez, la energía solar y eólica superaron al carbón como principal fuente de electricidad mundial y cubrieron todo el aumento del consumo eléctrico global en 2025.

A pesar del crecimiento de las renovables, las emisiones de gases de efecto invernadero de combustibles fósiles alcanzaron un nuevo máximo mundial debido a la demanda en economías emergentes y sectores dependientes del petróleo y gas.

En la carrera por la transición energética a nivel mundial, China se ha puesto las pilas. Tanto es así que en mayo de 2025 el gigante asiático se ha convertido en el primer país del mundo en alcanzar un teravatio (TW) de capacidad solar instalada.

Este hito es una muestra de la velocidad y la escala a la que esta superpotencia puede desplegar estas tecnologías. La prestigiosa revista Science ha decidido nombrar el auge de las energías solar y eólica como el gran logro científico del año 2025.

Y que China se haya sumado a esta transición da un empuje significativo a las renovables. Science habla de que estas dos energías renovables ya han conseguido superar al carbón como principal fuente de electricidad a nivel mundial.

Según su análisis, entre enero y junio de 2025, las energías solar y eólica crecieron lo suficiente como para cubrir todo el aumento del consumo eléctrico global. Es decir, todo el incremento de demanda se atendió sin necesidad de añadir más generación fósil.

Y en algunas zonas de Europa, la combinación de viento y sol cubrió prácticamente el 100% de la demanda eléctrica en determinados momentos. Un ensayo de cómo podría funcionar un sistema eléctrico basado casi por completo en tecnologías limpias.

Paradoja de emisiones

China es un ejemplo potente de esta transformación global. En algo más de 10 años, ha pasado de ser el gran fabricante mundial de paneles fotovoltaicos a ser también el mayor instalador. Despliega estos complejos solares en zonas áridas y poco pobladas.

De esta manera, el despliegue masivo ha contribuido a que esta tecnología sea más barata a nivel mundial y que la energía solar se posicione como una de las opciones más competitivas para la generación de electricidad junto con la eólica.

Pero ¡ojo! porque, al mismo tiempo, las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de combustibles fósiles siguen imparables y en 2025 marcaron un nuevo máximo mundial. El crecimiento de las renovables suena, por tanto, a paradoja.

¿Por qué no bajan las peores emisiones? Se debe a la demanda de energía en economías emergentes y la dependencia del petróleo y el gas que todavía se mantiene en el transporte o en la industria pesada. A pesar de que la electricidad cada vez es más limpia.

En cualquier caso, los científicos se muestran esperanzados con las previsiones para este 2026: las proyecciones apuntan a que podría consolidarse el sorpaso de las energías limpias sobre las fuentes fósiles en el sistema eléctrico.

Que China haya conseguido ese teravatio de capacidad solar es una pieza central en este cambio de tendencia y muestra hasta qué punto la transición energética es una realidad en marcha.