Julio Iglesias en 2011.
Julio Iglesias, 82 años, sobre su diagnóstico de osteoblastoma: "Se formó un tumor, afectó a mi sistema nervioso y mis piernas"
Se trata de una forma rara de tumor que puede provocar daños duraderos si no se interviene a tiempo.
Más información: El 'síndrome de Barba Azul', la psicología tras 'las mansiones del horror': "Buscan mujeres vulnerables para dominar"
Las acusaciones de agresión sexual contra Julio Iglesias por parte de dos trabajadoras de su mansión en Punta Cana han devuelto a la actualidad varios aspectos biográficos del cantante. Uno de ellos tiene que ver con sus problemas de salud que le afectan a la movilidad, y que podrían estar relacionados con el osteoblastoma que sufrió de joven.
La relación entre las dolencias del artista y los presuntos abusos tiene que ver con la necesidad de asistencia que requiere para actividades como ir a la playa. Esto quedó de manifiesto en unas recientes fotografías en la que necesitaba apoyarse en dos jóvenes. Las asistentas denuncian que las obligaba a cumplir esta función en bañador, realizando comentarios obscenos.
El vínculo entre el osteoblastoma y los problemas de movilidad de Iglesias había sido planteado meses antes por el periodista Antonio Herrera. "Julio, de cintura para arriba está estupendo, pero tiene dificultades para moverse, de cintura para abajo tiene 500 años". El cantante emitía un comunicado poco después para "matizar" la afirmación de su amigo.
"Hace 62 años se formó en mi espalda un tumor benigno, llamado osteoblastoma, que afectó a mi sistema nervioso dorsal y a mis piernas", explicaba a la revista ¡HOLA!. "De esa tumoración fui operado en 1963 y un año y medio después ya estaba totalmente recuperado y estudiando tranquilamente y feliz en Cambridge (Inglaterra)".
En qué consiste
El osteoblastoma es efectivamente un tumor benigno, uno de los más raros, ya que solo supone entre el 1 y el 3% de los tumores óseos. Suele aparecer en adolescentes y varones jóvenes, exactamente como sucedió en el caso de Iglesias, y se manifiesta particularmente en la columna vertebral y los huesos largos.
Aunque no es canceroso, el osteoblastoma hace crecer hueso y tejido osteoide, lo que causa dolor, deformaciones y problemas funcionales. En el caso de Iglesias, el hecho de sufrirlo en proximidad de la columna provocó la compresión de los nervios, lo que deriva tanto en dolor incapacitante como en pérdida del control motor y la fuerza en las piernas.
El accidente que lo cambió todo
El documental Julio Iglesias. La vida sigue igual ofrecía otra visión más compleja de las circunstancias en la que se diagnosticó el osteoblastoma. El 22 de septiembre de 1963, el joven chocó contra unos arbustos cuando se dirigía a su casa de Madrid. Empezó a sufrir un dolor de espalda que acabó truncando su carrera futbolística.
Fueron durante las largas pruebas para hallar la causa de estas molestias cuando se detectó el tumor en la espalda. En aquél momento, se consideró que se trataba de un proceso canceroso maligno, por lo que tras la cirugía fue sometido a radioterapia. A instancias de su padre, el doctor Julio Iglesias Puga, se interrumpió el tratamiento radioterápico.
Hoy en día se sabe que la resección quirúrgica completa suele ser el tratamiento más efectivo, con escasa probabilidad de reincidencia si se extirpa por completo. Sin embargo, el caso de Iglesias es particular, porque la afectación a la columna es tan delicada que los especialistas pueden llegar a optar por no intervenir por riesgo a causar un daño mayor.