Sucesos

18 meses de cárcel tras ocultar speed en su frigorífico

18 enero, 2017 13:49

La Audiencia de Valladolid ha condenado a un año y seis meses de prisión a una vecina de Íscar, S.A.F, que fue detenida en julio de 2015 en dicha localidad acusada de un delito de tráfico de drogas y a la que la policía intervino, entre otros efectos y sustancias, 0,44 gramos de anfetamina que ocultaba en el frigorífico de su domicilio.

La mujer se exponía inicialmente a una condena de tres años de cárcel, aunque minutos antes del inicio de la vista ha llegado a un acuerdo con el fiscal para que la pena finalmente impuesta, una vez reconocidos los hechos, quedara reducida a dieciocho meses de prisión y al pago de una multa de 10 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Sin embargo, la condenada, que no ha cesado de llorar en su comparecencia ante los magistrados de la Sección Segunda de lo Penal, no entrará en prisión al estimar el tribunal la petición de suspensión de la ejecución de la pena formulada por su abogada--cuenta con el beneplácito de la acusación pública--, pero siempre y cuando S.A.F. no vuelva a delinquir durante los dos próximos años.

La ahora condenada protagonizó el día 10 de junio de 2015 una discusión en plena calle con una clienta a la que reclamó cantidades que ésta le debía por las drogas que le había proporcionado, lo que dio lugar a una intervención de la Policía Local, mientras que el 28 de junio fue interceptada en la Avenida de San Miguel de la villa con un envoltorio de plástico que contenía 0,75 gramos de cocaína.

Entre los hechos aceptados por la citada mujer figuran que ésta, desde que se trasladó el 22 de febrero de ese año al domicilio que ocupaba en Íscar, vino dedicándose al tráfico de drogas.

DROGA EN ZONAS COMUNES DEL EDIFICIO

A tal fin, para la preparación de la mercancía, S.A.F. ocultaba en las zonas comunes del segundo piso de su domicilio, distintos efectos como una báscula de precisión con restos de anfetamina y cocaína con un peso de 0,02 gramos, tres botes de cristal con 0,02 gramos de anfetamina y un recorte de plástico de forma circular.

Ya en su vivienda, fruto de un registro practicado el 30 de julio de 2015, la policía se incautó en el interior del congelador de su frigorífico, escondido en la tapadera de un rotulador, un envoltorio de plástico blanco que contenía 0,44 gramos de anfetaminas.