Turistas y estudiantes pasean por las calles de Salamanca

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Sociedad

Semana Santa de contrastes en Castilla y León: las casas rurales se llenan, los hoteles de la ciudad al 50%

Con la sexta ola de la pandemia ya en el olvido, la inflación y el precio del carburante se han convertido en los peores enemigos para viajar durante la próxima semana

4 abril, 2022 07:00

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Una semana queda para arrancar la esperada Semana Santa 2022. La primera sin restricciones y con la recuperación de ritos y procesiones tras dos años suspendidos por la pandemia y donde se estimaban cifras de ocupación turística similares a la pandemia. Tanto para los castellanos y leoneses que la veían como la válvula de escape después de dos años de pandemia, como para los establecimientos hoteleros y hosteleros que veían por fin la luz después del túnel de las restricciones. Y cuando el Covid-19 se esfuma, aparece una crisis económica provocada por la inflación y las consecuencias de la guerra de Ucrania. Y por supuesto, mirar al cielo, el que hasta hace dos años era el único problema en Semana Santa.

Los hoteles de la Comunidad comparan las cifras de ocupación que tenían antes de la pandemia y todavía no ven esperanza. "El 80% de plazas estarían completas y garantizadas hace años. A día de hoy, en lugar de un 80% es un 50% y totalmente cancelables", lamenta Francisco de Frutos, secretario General Asociación Hoteles Castilla y León, que asegura que cada día “entran muchas llamadas tanto de confirmación como cancelación”, esto provoca que sea casi imposible hacer una estimación.

De Frutos hace diferencia entre los hoteles céntricos de ciudades con mucha tradición de Semana Santa como Zamora, Valladolid o León con los establecimientos del extrarradio o de las afueras. “Hay ubicaciones muy centradas donde la ocupación es muy alta, y hoteles en extrarradios donde la ocupación es menor, por eso la media sale a un 50%, no podemos hacer una distinción porque todos son hoteles”.

Una situación que viene provocada por el “miedo” en su opinión que la gente tiene ante la situación económica que se está viviendo en España. “La renta disponible es cada vez menor y la gente disminuye de ocio. Sufrimos mucho las consecuencias de la pandemia cuando se prohibió la movilidad y ahora estamos sufriendo las de la guerra”, apunta De Frutos, que insiste en que es un sector que lleva dos años “penalizado”.

El perfil del turista que llega a Castilla y León es “medio alto”. Se trata de un viajero que busca turismo cultural y religioso y que lo completar con el gastronómico. Sin embargo, para hacer todo esto se necesita de una estabilidad económica que ahora mismo los bolsillos de los turistas no tienen.

El secretario General de la Asociación de Hoteles Castilla y León apunta, por último, a un tercer factor, “el mirar al cielo”. Lo que hace años era el único problema de los establecimientos relacionados con el turismo y que ahora se ha convertido en casi una anécdota. “Por estas circunstancias podemos pasar de tenerlo lleno a vacío en un momento”. De Frutos hace un llamamiento a las administraciones para buscar soluciones para el sector “más penalizado” y que parecía coger ritmo y ahora se ha visto frenado. En este caso, propone soluciones a las administraciones para que “dejen de mirar a otro lado” Por ejemplo, a las entidades locales para reducir el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), a las regionales “ayudando a la contratación”, y las nacionales “cambiando durante un periodo transitorio el IVA para que fuera de un 4%, todo ello con el fin de evitar que el margen de “beneficio fuera mejor y no entrar en pérdidas”.

Turismo rural, casi completo

Mejores previsiones hay en el sector del turismo rural. Luis Chico, presidente Asociación Alojamientos Rurales de Castilla y León, pronostica una buena Semana Santa en cuanto a ocupación y turismo. “Vamos a ir recuperando los datos de antes de la pandemia. No se puede hablar de una recuperación total en absoluto, pero es cierto que podemos llegar a un 95% en los días más importantes”, es decir, Jueves y Viernes Santo. Lo que sí nota Chico es que a los viajeros les falta “alegría”, ya que “la incertidumbre económica afecta”.

De esta manera, las casas rurales de Castilla y León se llenarán durante los dos primeros días para ir desciendo al sábado al 90% y para el domingo en cifras más bajas. En lo que no habrá cambios, de momento, es en el precio. “Hemos mantenido los precios, pese al esfuerzo que eso supone. Sin embargo, después de Semana santa nos tocará hacer subida porque el propietario ve como los gastos aumentan como la luz”, afirma. Mientras que los clientes rechazan salir de turismo por el aumento del precio de la gasolina y el precio de los peajes, comenta Chico.

Por último, hace una radiografía del perfil de turista que visita la Comunidad. “Son familias o grupos de amigos que van buscando sitios de naturaleza a través de rutas de senderismo con actividades que rompan con la rutina habitual. Por ejemplo, enoturismo, gastronomía, patrimonio, paisajes, la oferta es muy amplia, todo esto hace de Castilla y León una comunidad única”, señala el presidente de ARARCYL convertido en el mejor embajador del mundo rural.

Por provincias

Por su parte, el presidente del Círculo Empresarial Leonés (CEL), Julio César Álvarez, confía en que las empresas del sector hostelero disfrutar de una “situación casi normalizada” para el verano. De cara a las próximas vacaciones de Semana Santa, los hoteles de la ciudad de León esperan una ocupación de alrededor del 70%, una cifra que se reduce un poco en el global de la provincia. Cifra similar a la que se espera en Palencia. Mientras que los hoteles de Zamora son más halagüeños y apuntan a un 90%.

En Burgos, el presidente de la Asociación de Alojamientos Turísticos, Luis Mata, asegura que de Jueves a Domingo las reservas se sitúan ya en torno a un 75% de media, incluido también la noche del último día de la semana. Mientras que en Segovia, las previsiones apuntan a una ocupación superior al 80% en esas fechas