Zamora

Flores: "Atendemos a hijos de personas que atendíamos hace quince años"

12 enero, 2017 23:26

Este jueves la pobreza en España toma especial protagonismo en la ciudad gracias a dos expertos en la situación actual de la pobreza en España, invitados por Cáritas Diocesana, que impartirán una conferencia titulada “La transferencia intergeneracional de la pobreza: factores, procesos y propuestas para la intervención socioeducativa”, a las 20 horas en el teatro del Seminario San Atilano.

Uno de los ponentes, Raúl Flores Martos, sociólogo y con mucho tiempo a sus espaldas dedicado a la investigación social, centrándose sobre todo en la pobreza y la exclusión ha avanzado algunos temas que expondrá englobados en el reciente informe realizado de la Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) “La transmisión generacional de la pobreza”.

El origen de este informe se produce por la preocupación existente y continua por parte de los profesionales que trabajan en la Acción Social. Y es que en ocasiones los expertos se encuentran atendiendo a los hijos de aquellas personas que atendían hace quince años o a veces incluso, a los nietos de aquellas familias de hace 30 o 35 años. "De alguna forma, se venía observando en nuestra actividad una fuerte asociación entre las condiciones de vida de padres e hijos. Y por ello, decidimos ver que había de verdad en todo ello con este informe", explica Flores.

- ¿Cómo está España a nivel de pobreza a día de hoy?

- La situación de España en cuanto a condiciones de pobreza es que nos encontramos en uno de los topes máximos de pobreza registrados. Nos encontramos con un 22.1% de los hogares en situación de pobreza en estos momentos. Y es que, aunque la crisis económica parece que ha ido pasando y que de alguna forma la situación ha ido mejorando, sobre todo en cuanto a los indicadores macroeconómicos, la realidad es que las familias que se encuentran en situación de pobreza no acaban de salir de ella. De hecho, nos encontramos con una situación máxima en los últimos quince años. Pero además, hay otras conexiones, ya que no solo importa la cuantía, es decir el número de hogares que hay en esa situación sino que lo que preocupa a Cáritas y a FOESSA especialmente es que la pobreza es importante en aquellos hogares con hijos.

- ¿Cuáles son los índices de pobreza en estos hogares?

- La pobreza de los hogares sin hijos es del 16%, en los hogares con hijos es del 28%, una diferencia notable, pero cuando el hogar es monoparental el riesgo de pobreza se eleva al 42% y cuando el hogar tiene una familia numerosa, más de tres hijos, la pobreza llega hasta el 44%. Esta situación de mayor riesgo de pobreza en las familias con hijos es algo muy distintivo de la realidad española. De hecho, cuando miras a los países de la Unión Europea es algo que no ocurre, es decir, la distancia que hay entre los hogares con familias sin hijos y con hijos es tres veces superior a la distancia que hay en la pobreza en los hogares con hijos y sin hijos en la media de la Unión Europea.

- ¿Cuáles son los factores que se han tenido en cuenta a la hora de elaborar este informe?

El informe constata que el riesgo de sufrir situaciones de pobreza o problemas económicos es mayor cuando las personas que estudiamos a día de hoy provienen o han vivido sus primeros años de vida en hogares en situación de pobreza o en lugares con dificultades económicas. Constatamos la dificultad que tienen estas personas de mejorar su estatus socioeconómico, es decir, subirse a ese ascensor social que en España funciona, pero que sin embargo para estas personas no está funcionando. Por ello, hemos consultado todo lo que había antes, que no es mucho, pero además hemos utilizado dos fuentes más. Una de ellas, la primera, han sido las 'historias de vida' de personas tanto usuarios de Cáritas como no usuarios para ver cual había sido su itinerario, su trayectoria, desde sus familias de origen hasta la situación actual. Y la otra fuente, la más importante y en la que se basan la mayor parte de las conclusiones del estudio son las encuestas de las condiciones de vida del Estatuto Nacional de Estadística. En concreto la encuesta del año 20015 y 2011, las dos únicas en las cuales se plantean preguntas al respecto de esa posible transmisión de la pobreza entre padres e hijos.

- ¿Hay solución para acabar con la pobreza y exclusión o por lo menos reducirla?

- Por supuesto que hay solución. Pero si que es importante que las medidas que tenemos que adoptar las tomemos lo antes posible. Es decir, que no dejemos que sigan pasando los años. En estos momentos por ejemplo, desde el informe se plantean bastantes propuestas de cara a las políticas públicas. Uno de los elementos fundamentales sería garantizar recursos suficientes para las familias que no tienen ingresos, especialmente para las familias con hijos a su cargo. Por otro lado es importante que trabajemos en la línea de políticas redistributivas en nuestro país. Tenemos un problema importante de desigualdad en España, ya que es el cuarto país con más desigualdad en la Unión Europea en estos momentos. Quizás esa desigualdad esta frenando esa movilidad social tan importante de cara al futuro. Y por otro lado, y desde el punto de vista exclusivo de lo que es la transmisión generacional de la pobreza, es muy importante la inversión en educación. Esa es la verdadera prioridad. Y esto se debe a que el riesgo de pobreza se multiplica por dos entre aquellas personas cuyos padres no completaron ninguna etapa educativa. Esa inversión debería asegurar que el producto educativo en ningún caso dependa de la capacidad económica que tengan las familias para apoyar ese procesos educativo.

- ¿Cuál es el perfil que más abunda entre las familias que llegan a Cáritas buscando ayuda?

- En Cáritas atendemos a todo tipo de familias, pero quizás en los últimos años el mayor incremento se ha producido entre familias con hijos. A día de hoy podríamos decir que seis de cada diez familias de las que atendemos son familias con hijos. Por lo cual, parece que las situaciones de pobreza y exclusión social se han incrementado de manera especialmente importante entre las familias con hijos.