Imagen generada con IA con las banderas de los dos autonomías

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Región

Castilla y León y Andalucía, sin frontera, pero con alianzas: caza para todos, ciberseguridad y la famosa Ruta de la Plata

La Comunidad mira con ojo lo que ocurra este domingo en las urnas de las elecciones autonómicas pensando en convenios y protocolos.

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Andalucía encara este domingo una nueva cita con las urnas y en Castilla y León la atención política también estará puesta en el sur.

El resultado andaluz marca también el rumbo de la inminente alianza territorial entre el Partido Popular y Vox.

Desde estas tierras se observa con interés lo que ocurra en las ocho provincias, conscientes de que tras el ciclo electoral llegará la negociación definitiva para poder investir a Mañueco como presidente.

A simple vista, Castilla y León y Andalucía parecen dos territorios alejados en casi todo.

No comparten ni un solo kilómetro de frontera, sus paisajes son radicalmente distintos y sus dinámicas demográficas responden a realidades muy diferentes y hasta la Semana Santa no tiene nada que ver.

Sin embargo, ambas autonomías mantienen desde hace años una relación institucional creciente, basada en convenios de colaboración, estrategias comunes y proyectos compartidos en ámbitos tan diversos como la digitalización, la ciberseguridad, el desarrollo rural o incluso la caza y la pesca.

Antes de entrar en esa dimensión política y administrativa, existe también un vínculo histórico y social menos visible pero constante.

Miles de castellanos y leoneses han encontrado tradicionalmente en Andalucía uno de sus destinos vacacionales predilectos. Las costas de Málaga, Cádiz o Almería forman parte del tiempo estival.

A ello se suma una conexión histórica articulada a través de la antigua Ruta de la Plata, ese eje vertebrador que durante siglos unió el norte y el sur peninsular y que hoy vuelve a aparecer como espacio estratégico para proyectos económicos e industriales.

Colaboración institucional

Lejos de limitarse a relaciones protocolarias, Castilla y León y Andalucía han intensificado en los últimos años una colaboración práctica en varios sectores estratégicos.

Uno de los ejemplos más significativos afecta directamente a miles de ciudadanos: la licencia interautonómica de caza y pesca. Es decir que la licencia que te sacas en Castilla y León te sirve para hacerlo en tierras andaluzas.

El convenio, impulsado junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, permite que cazadores y pescadores de Castilla y León, Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Madrid, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Asturias y Murcia puedan desarrollar estas actividades en cualquiera de los territorios adheridos utilizando una única licencia.

El acuerdo, que sustituye al marco legal de 2017 e incorpora como novedad la adhesión de Andalucía y Castilla-La Mancha, establece una tasa única de 70 euros para caza y 25 euros para pesca, simplificando trámites y eliminando barreras administrativas entre comunidades.

La interoperabilidad entre autonomías se articula además mediante la plataforma Licicaz-web, desarrollada por el Ministerio, que permite compartir información sobre expedición de licencias e inhabilitaciones por sanciones.

En la práctica, una infracción cometida en una comunidad tiene validez inmediata en todas las adheridas.

Los datos reflejan la magnitud del sistema. Castilla y León ha expedido entre 2015 y 2025 más de 119.700 licencias interautonómicas de caza y cerca de 138.600 de pesca, alcanzando picos anuales superiores a las 15.400 y 18.200 respectivamente.

Digitalización

Pero las relaciones entre Castilla y León y Andalucía van mucho más allá del ámbito cinegético. La transformación digital se ha convertido en uno de los principales espacios de cooperación.

Ambas comunidades firmaron, junto a Extremadura, Navarra, Comunidad Valenciana, Murcia y Galicia, un convenio promovido por la Junta de Castilla y León dentro del programa CyL Digital.

El objetivo es el de compartir plataformas, recursos formativos y herramientas de capacitación tecnológica para la ciudadanía.

La iniciativa parte de un modelo desarrollado por Castilla y León que ya suma más de 117.000 usuarios presenciales y otros 60.000 en teleformación, apoyándose además en una red de 288 centros rurales asociados repartidos por toda la comunidad.

El acuerdo busca reforzar la formación digital, el autodiagnóstico de competencias tecnológicas, la certificación basada en estándares europeos como DigComp y las campañas de sensibilización para reducir la brecha digital.

Ciberseguridad y fondos europeos

Otro de los ámbitos donde Andalucía y Castilla y León han estrechado lazos es la ciberseguridad. En noviembre de 2023 ambas autonomías, junto al País Vasco y el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE), firmaron un convenio dentro del programa RETECH y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea.

El proyecto, denominado RED-ARGOS, persigue impulsar el emprendimiento especializado en ciberseguridad y acelerar el crecimiento de pequeñas y medianas empresas vinculadas al sector tecnológico.

Para Castilla y León, esta alianza encaja plenamente dentro de su Estrategia RIS3 2021-2027, centrada en fomentar la innovación, la digitalización y la creación de nuevas empresas tecnológicas.

La Ruta de la Plata como nuevo eje estratégico

Aunque en los últimos meses el foco también se ha situado en el acuerdo industrial firmado entre Castilla y León y Asturias para impulsar el corredor de defensa de la Ruta de la Plata, Andalucía también aparece en el horizonte de esta estrategia.

Desde el Principado se recordó durante la presentación del protocolo que la Ruta de la Plata constituye uno de los grandes corredores históricos que unen Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía.

Un eje que ahora aspira a convertirse también en espacio clave para las inversiones europeas vinculadas a la industria de defensa y seguridad.

Las relaciones entre Castilla y León y Andalucía muestran una realidad de diálogo y más aún cuando están gobernadas por el Partido Popular, y como se ha demostrado la relación entre Moreno Bonilla y Fernández Mañueco es grande, aunque es cierto que el salmantino no ha estado presente en ningún acto de campaña.