Cayetana Álvarez de Toledo visita Salamanca

Cayetana Álvarez de Toledo visita Salamanca David Arranz ICAL

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Álvarez de Toledo reivindica el modelo Mañueco: "Es el remanso de paz que España necesita, la autoridad sobria"

La portavoz adjunta del PP defiende en Salamanca el legado de Aznar y define Castilla y León como "la gran comunidad del bienestar en España".

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La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha hecho este martes en Salamanca un llamamiento a los votantes de Castilla y León para que asuman su "responsabilidad histórica" en las próximas elecciones.

Desde Salamanca, ciudad que calificó como "mezcla de inteligencia y justicia", la diputada subrayó que la comunidad debe ser el motor para recuperar el proyecto de "paz civil española".

Álvarez de Toledo recordó que hace tres décadas Castilla y León fue la cuna del primer proyecto nacional del PP con la llegada de José María Aznar a La Moncloa. "No es casualidad", insinuó, vinculando aquel hito con la actual gestión de Alfonso Fernández Mañueco, a quien describió con su eterna prosa como la "autoridad sobria y adulta de los hechos".

En un contexto de "ruido ensordecedor" y "gran desorden", la portavoz popular presentó el gobierno de la Junta como una garantía de bienestar:

"Mañueco es un remanso de paz y certeza. Castilla y León es la gran comunidad del bienestar en España porque la gestión del PP consiste en cuidar de la gente y permitir que prosperen sus objetivos vitales".

Advertencia sobre Vox

Para la diputada, España atraviesa un momento crítico de "degradación y decadencia". Definió el Sanchismo no como una forma de hacer política, sino como un "proyecto de poder a largo plazo" que busca liquidar la alternancia democrática.

Según Álvarez de Toledo, el presidente del Gobierno emplea tres estrategias: socavar los contrapesos (Justicia, prensa y Parlamento), intentar que el PP pierda a cualquier precio y "plebiscitar" las elecciones para forzar un cambio hacia una "república plurinacional".

Asimismo, marcó distancias con Vox, acusando a la formación de compartir un "pesimismo rupturista" con la izquierda. "Dan el Estado por fracasado y la Constitución por agotada; nosotros queremos reunir a los españoles", sentenció.

Álvarez de Toledo se mostró imperturbable ante las críticas de sus adversarios: "Me da igual que me llamen 'facha'. Hoy en España, si no te llaman eso, no eres nadie. Cualquiera que defienda la igualdad ante la ley y la unidad nacional es tachado de extremista".

Dirigiéndose a los jóvenes, les instó a no dejarse llevar por la "moda de los sentimientos" o la frustración, recordándoles que su destino depende de la política. Concluyó reafirmando que Castilla y León, lugar donde "nació España", tiene la llave para rearmar el Estado y regenerar la democracia el próximo domingo.