Región

La alimentación recupera ventas al ritmo de la confianza del consumidor

11 marzo, 2018 07:38

Este año 2018 se prevé que se produzca la consolidación definitiva de la recuperación económica, según apuntan diversos estudios de agencias de calificación, bancos, analistas financieros… pero, ¿qué opinan los propios protagonistas de que cada día la economía siga su curso? ¿Cuál es la situación actual de cada uno de los sectores que conforman el engranaje del tejido productivo? NOTICIASCYL continúa su serie dominical en la que analiza el estado actual de los sectores económicos de Salamanca.

Hoy es el turno para la alimentación, que abarca desde el Mercasalamanca que abastece a supermercados y tiendas hasta los puestos de fruta, carne y pescado del Mercado Central. En total, la quinta parte de todo el sector comercial, que se vio duramente afectada por la crisis económica, obligando a pequeñas tiendas a echar el cierre, muchos de pequeños autónomos que adelantaron su jubilación.

“Hemos tenido un momento difícil pero ya el final del año pasado fue muy bueno, como en todo el comercio. El índice de confianza del consumidor está todavía bajo y eso influye”, destaca Benjamín Crespo, presidente de la Cámara de Comercio de Salamanca, de la Asociación de Empresarios Salmantinos del Comercio (Aesco) y responsable de Agrupesca desde hace un cuarto de siglo.

Salamanca se caracteriza por ser una provincia con productos de primerísima calidad en todos los sectores, no sólo en los que se producen en Salamanca, sino también los que se traen de otras provincias. Y es que en territorio charro hay productos con Denominación de Origen y Marcas de Garantía, con reconocido prestigio más allá de los límites provinciales.

Productos de calidad que se pueden encontrar en las grandes superficies, pero también en las pequeñas tiendas, donde el autónomo es el que informa al consumidor garantiza la calidad. Es por tanto un sector de dos velocidades en función del tamaño del negocio, cada uno con sus pros y sus contras. En las grandes superficies destaca una mayor variedad, pero en las tiendas de barrio y el Mercado Central destaca el trato personalizado y de mucha confianza, “es clave, los profesionales conocen su producto y saben cómo venderlo”.

El funcionamiento diario está muy regulado, “y es bueno que exista esta regulación”, con un control sanitario, con normas distintas a otros sectores, “pero tenemos un nivel de cumplimiento muy alto, estamos al día en etiquetado, valores nutricionales, alergias, es un continuo proceso de trabajo para tener todo en orden”. Por ejemplo, en la asociación de empresarios de pescado fueron pioneros en el etiquetado. “La información es básica en un sector tan sensible como el nuestro, porque comer adecuadamente es salud, una dieta mediterránea y equilibrada”, añade Benjamín Crespo.

Las ayudas llegan al sector de la alimentación como llegan en general al comercio, “la administración sabe de sobra que somos importantes, en cualquier ciudad”, de ahí que sea fundamental aprovechar las subvenciones para la modernización de los negocios, “sobre todo en la venta on line, es un capítulo que todavía queda ahí en el pequeño comercio, se está haciendo algo pero tenemos que ser un poco más ambiciosos trabajando el mercado on line, la compra a través de internet, porque muchos jóvenes ya hacen así la compra y es el futuro”.

Así, concluye el presidente de la Cámara de Comercio, “estamos en un libre mercado donde vale todo. Evidentemente quien quiera calidad tiene que irse a productos más tradicionales y locales, por el tiempo de llegada del producto, la garantía que genera al consumidor, sobre todo en una provincia como Salamanca, donde el sector primario, el campo, es tan importante, es una economía de circuito y si no cuidamos a nuestros productores no estaremos cuidando a nuestros clientes”.