‘Gran Marciano’, la olvidable película de ‘GH’ (que contó con ayudas del Ministerio de Cultura)

‘Gran Marciano’, la olvidable película de ‘GH’ (que contó con ayudas del Ministerio de Cultura)

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‘Gran Marciano’, la olvidable película de ‘GH’ (que contó con ayudas del Ministerio de Cultura)

‘Gran Hermano’ despertó la curiosidad del espectador, pero esta cinta fue algo totalmente innecesario

23 abril, 2020 11:53

El pasado 16 de septiembre se cumplían 20 años de la primera emisión del Gran Hermano en el mundo. Una edición que tuvo lugar en Países Bajos, en una casa construida especialmente para el formato, y que contaba con 24 cámaras.

Menos de un año después, el 23 de abril de 2000, España estrenaba este formato que convirtió a sus participantes en famosos instantáneos. Ismael, Iván, Ania, Marina o Jorge se colaron en todas las casas, en los programas, en las revistas. Algunos, como María José Galera, lo intentaron en la música.

Y en pleno boom, Zebra Producciones, Telecinco Cinema y la desaparecida Vía Digital aliaron sus fuerzas para ofrecernos una película con los concursantes como protagonistas. No debía ser un filme al uso, porque lo que enamoró al público es que fuesen ellos todo el tiempo, sin prestar atención a las cámaras.

¿El resultado? Gran Marciano, una especie de broma de Inocente Inocente de larga duración con cámara oculta, en la que cuatro habitantes de Soto del Real (todavía no se grababa en Guadalix), Silvia, Israel, Iván e Ismael, harían de gancho para el resto, en una historia de corte sobrenatural, casi de ciencia ficción.

“Una misión de alto riesgo”, que diría Jorge Berrocal en la cinta, en la que los grandes hermanos se topaban con una nave espacial accidentada, un astronauta que no habla español y una especie de vida extraterrestre muy babosa.

¿Qué le falló a la película de ‘Gran Marciano’?

En los años 90, los programas de telerrealidad habían hecho que la audiencia fuese cotilla. Queríamos saber quién había desaparecido y por qué en ¿Quién sabe dónde?. Talk shows como El programa de Ana nos invitaban a saber la miseria de cualquier vecino, y hasta los famosos aireaban sus adicciones, sus cuernos y sus secretos familiares en La máquina de la verdad.

Era cuestión de tiempo que llegase un programa como Gran Hermano que nos permitiese observar y cotillear a personas durante 24 horas, los 7 días de la semana como quien se asoma a la mirilla de la puerta cuando escucha ruido en el rellano.

Los realities sacaban nuestro lado cotilla, pero lo de 'Gran Marciano' es otra cosa

El primer cásting fue redondo, y además, Internet daba sus primeros pasos, lo que sirvió para potenciar.o El desaparecido portal Terra.es ofrecía resúmenes de lo que ocurría en la casa, cámaras que difícilmente cargaban si no tenías una buena conexión, y multitud de foros para comentar lo que quisieras. Fue un éxito.

Sin embargo, Gran Marciano fue un tostón que nada tenía que ver con el formato inicial. La situación era ridícula, y ni siquiera la labor de los ganchos como la actual Señora del (h)AMPA Marta Belenguer lograba sacar chicha a la situación.

Volvíamos a tener a Jorge Berrocal desquiciado que se cree que va a salvar el mundo, a Mónica con un ataque de ansiedad, a María José Galera quejándose de que ella debería estar grabando su disco y no en un hotel el mitad de la nada. Quizá el momento más gracioso es cuando Israel Pita intenta hablar con el astronauta en inglés y para preguntarle si está solo en la nave espacial le dice “Are you only in the navy?”.

Se emitió el día después del 11-S

La película no hizo una gran taquilla en su estreno, en febrero de 2001: 432.000 euros. Normalmente, se dice que la película fue un gran fracaso porque costó más de dos millones de euros, si bien, en el BOE se publicó que el presupuesto del Gran Marciano fue de 80 millones de pesetas, unos 480.000 euros. En el mismo texto, se señalaba que la película contó con una ayuda del Ministerio de Cultura a través del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales para la distribución de películas cinematográficas comunitarias de 12.000 euros.

El ministerio de Cultura le dio 12.000 euros para la distribución

Hay que tener en cuenta que la película lo tenía difícil para llamar al espectador. No su calidad fuese mala, o porque en las carteleras había mejores cosas que ver como Billy Elliot, Náufrafo o La Comunidad. Sino porque también ya veíamos gratis a menudo a toda esa pandilla de grandes hermanos, que peleaban de lo lindo en Crónicas Marcianas y otros formatos de la época.

Como curiosidad, Telecinco apostó una única vez por su emisión en prime time, el 12 de septiembre de ese 2001, un día después de la caída de las Torres Gemelas.