Opinión

Incumplimiento contractual

La presidenta de la Junta, Susana Díaz .

La presidenta de la Junta, Susana Díaz .

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La firma de un contrato supone la coincidencia de dos voluntades plasmadas casi siempre en un documento que obliga a ambas al cumplimiento de unas obligaciones contraídas en un ambiente de compromiso y confianza  mutua. Hasta ahí bien, ahora vámonos a mi mundo. El Código Civil establece en su Artículo 957 que el contrato es el acto jurídico mediante el cual dos o más partes manifiestan su consentimiento para crear, regular, modificar, transferir o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales.

Los grupos parlamentarios de Ciudadanos Andalucía y PSOE-A, hace casi cuatro años, se reunieron con el objetivo de llegar a los oportunos acuerdos para la estabilidad política de esta región. En esa reunión se llegaron a unos acuerdos, acuerdos que se plasmaron por escrito y que incluían muchos puntos de regeneración democrática y económica. 

La única contraprestación que Ciudadanos recibiría por este acuerdo de investidura era el cumplimiento efectivo de estas medidas por parte del Gobierno socialista de Susana Díaz. Sorprendió a esta que Ciudadanos no pidiera ninguna Consejería, ningún ente instrumental, ni la RTVA, sólo el efectivo cumplimiento de lo firmado.

Pues bien, hoy llega el día en que el PSOE andaluz trasmite a Ciudadanos que se ha cansado de cumplir. El día en que  hace gala de su costumbre de incumplir sus promesas y quebranta el acuerdo. Y es que era mucho pedir al Gobierno autonómico  más antiguo y corrupto del país que eliminara los aforamientos, que cambiara la ley electoral, que abriera la oficina contra el fraude y dejara de hacer girar las puertas. 

Es tan cómico como cínico que Susana Díaz, tocada por la varita mágica de Chaves y Griñán, se atribuya para sí saber que conviene a Andalucía electoralmente y que hable de inestabilidad política, cuando tiene presupuestos hasta casi el fin de la legislatura y muchas iniciativas aprobadas, muchas de ellas por unanimidad de todas las fuerzas políticas. Lo que ha quedado meridianamente claro es que Susana Díaz no es de fiar,  ha incumplido su palabra y ha engañado a todos los andaluces.

Si Díaz adelanta las elecciones es única y exclusivamente por que el CIS andaluz le empuja, y porque coincidir con su colega Sánchez puede hacer que una nueva derrota mediática le mande directamente al cementerio político. Y es de todos conocido que a la Presidenta la espera un más que incierto futuro laboral fuera de la política. 

Susana Díaz, junto a Casado, Sánchez, Juanma Moreno y otros muchos tienen el mal del político de profesión: nacen, crecen, y se reproducen en política; sin ella, desaparecen.