María Gimeno en Mágico, su bar en Zaragoza.

María Gimeno en Mágico, su bar en Zaragoza. E.E Zaragoza

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María Gimeno, abre un nuevo bar en el centro de Zaragoza: "Es un punto de encuentro para familias, amigos y vecinos"

El local abrió sus puertas el viernes pasado y su oferta incluye desde desayunos hasta picoteo variado para cualquier hora del día.

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Zaragoza
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Abrir un negocio desde cero es todo un reto. Algo que María Gimeno sabía bien antes de inaugurar Mágico, una pequeña cafetería-bar en la calle Roger de Tur, 11, junto a camino de las Torres, en Zaragoza.

"Todo el mundo piensa en hacer cosas y emprender, pero dar el paso es complicado porque estás poniendo tus ahorros, tu tiempo y todo tu esfuerzo en algo que todavía no sabes si va a salir bien o no", explica la joven zaragozana.

Pero a pesar de los riesgos, cuenta que la idea de montar un negocio llevaba tiempo rondándole la cabeza. "He trabajado muchos años en hostelería y quería dar el salto, convertirme en mi propia jefa", declara a este diario.

Sin embargo, el primer reto no fue el trabajo en sí, sino encontrar un local adecuado. "No ha sido sencillo", asegura.

"Los traspasos suelen ser muy caros y un local sin licencia no se puede convertir fácilmente en un bar. Estuve mucho tiempo mirando opciones", recuerda.

Cuando apareció el local actual, no dudó demasiado. "Su ubicación, haciendo esquina y frente a un parque" eran unas características que combinaban a la perfección con su proyecto: "Crear un espacio para que los vecinos pudieran sentirse a gusto en cada momento del día".

El local abrió sus puertas el pasado viernes y, aunque apenas lleva unos días funcionando, María asegura que ya ha comenzado a ganarse el cariño de los vecinos del barrio.

Y no es para menos, porque otra cosa no, pero, la esencia del local "es la típica de un bar de toda la vida".

Mágico funciona como cafetería durante toda la jornada, con un horario amplio que va de las 8.00 a las 22.00.

Fachada del local.

Fachada del local. E.E Zaragoza

Su oferta incluye desayunos, tostadas, tortillas, croissants, raciones y diferentes propuestas para comer o picar a cualquier hora.

"El objetivo es que los clientes puedan encontrar algo apetecible independientemente del momento del día en que visiten el local", dice. Uno de los puntos fuertes, añade que es su terraza "porque está justo al lado del parque y es muy acogedora".

Un bar de barrio

Uno de los aspectos que más atrajo a María de este local fue su ubicación, en el centro de Zaragoza pero con un "ambiente de barrio".

"Me gusta que sea un sitio donde la gente se conoce y vuelve. Un bar es un punto de encuentro donde se reúnen familias, amigos y vecinos", afirma.

Esa cercanía ya se está dejando notar en los primeros días de actividad. Algunos clientes repiten visita prácticamente "a diario". Otros "han vuelto para decir que están muy contentos con que haya abierto el bar de nuevo", asegura.

Y es que, según María, el éxito de un establecimiento no está solo en lo que se sirve "si alguien quiere tomarse una cerveza pueden hacerlo en muchos otros sitios". La cuestión, o más bien lo fundamental, es "que el cliente se sienta a gusto y reciba un trato cercano".

Desde que la joven ha cogido las riendas, el bar ha dado un cambio de 180 grados. "Quería que fuera llamativo, que la gente se sintiera atraída cuando lo viera", explica.

Es por eso que decidió apostar por una renovación integral de la imagen. Por ejemplo, con la fachada "que incorpora un diseño distintivo con tres animales que forman parte del logotipo del local y elementos decorativos metálicos inspirados en las ventanas del local".

Interior del local, con una amplia barra de tapas.

Interior del local, con una amplia barra de tapas. E.E Zaragoza

El nombre del negocio también guarda una historia especial. "Mágico surge de la combinación de mi nombre y mis apellidos: María Gimeno. Además conecta con los valores y sensaciones que quiere transmitir el establecimiento", dice.

Por el momento, María afronta sola el día a día del negocio, aunque no descarta incorporar ayuda próximamente conforme aumente la actividad.

Las jornadas son largas, pero las sensaciones al final del día "son muy buenas".