Los jugadores del Real Zaragoza se lamentan tras la derrota ante el Granada

Los jugadores del Real Zaragoza se lamentan tras la derrota ante el Granada LaLiga

Real Zaragoza

No va más: el Real Zaragoza quiere dar síntomas de vida en Valladolid antes de entregar el último clavo del ataúd

Pese a todo lo extradeportivo, una victoria de los de David Navarro les dejaría a solo 1 punto de la permanencia a falta de 3 partidos.

Más información: La vida del Real Zaragoza ya pende de un hilo cada vez más fino: condenados al descenso por muchos méritos propios

Zaragoza
Publicada

Parece que el Real Zaragoza lleva dos meses poniendo su vida sobre la mesa en cada partido, pero es ahora, a falta de cuatro partidos, cuando ya ha llegado la última bala en la que va a estar en juego su futuro más inmediato.

Y es después de mes y medio desaprovechando oportunidades cuando ya ha llegado la definitiva. Y la solución es clara. Si el Real Zaragoza quiere seguir soñando con mantenerse en Segunda División debe ganar este sábado en Valladolid. No va más.

Han sido continuas las semanas en las que aquí han podido leer que era el día decisivo, el último, el trascendental. Pero este no es uno más. El equipo lo sabe, es consciente de que ha fallado demasiado y que, en una temporada normal, ya estaría sentenciado, pero ha tocado el año de la salvación más barata, que solo se podrá aprovechar con una victoria en Pucela.

Las matemáticas son aún más claras. Una victoria dejaría a los de David Navarro a solo 1 punto de la permanencia, cuando apenas restarían 9 en juego, tras la derrota del Cádiz ante el Deportivo de la Coruña. No va más.

El partido llega tras una semana en la que, otra vez, se ha hablado de todo menos del partido. Y no será porque no es importante. Llega el sábado después de unos días donde el tema central han sido los actos vandálicos en casas de los jugadores, en medio de la gran tensión que se respira en la ciudad cada vez que se menciona la crisis mayúscula que vive el Real Zaragoza.

Toca abstraerse. El partido se jugará a 400 kilómetros, para bien o para mal. Porque no valdrá ninguna excusa, ni el ambiente enrarecido, ni los nervios, ni la tensión de una afición harta. Solo valdrá la victoria. El resto, no va más.

David Navarro tendrá que hacer de nuevo malabarismos para conformar su 11, jugando con esa balanza entre primar un equipo de sanos o el de mejores jugadores, si es que los hay. El técnico no tendrá a Aguirregabiria, Guti ni Cumic, más los muchos habituales y los sancionados, y tuvo que entrenar el jueves bajo mínimos, sin puntales como Francho o Rober.

Con unos o con otros, al Real Zaragoza solo le sirve la victoria si no quiere poner pie y medio en el acantilado para caer fuera del fútbol profesional. Solo valen, seis partidos después, un triunfo que despierte una fe apagada en muchos zaragocistas, y que es necesario para mover esa montaña que parecen separar al club de un futuro de esperanza. Y no, no va más.