Semáforos apagados este lunes en paseo de la Independencia

Semáforos apagados este lunes en paseo de la Independencia E.E.

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El calor extremo, "la firma" de los dos apagones en tres días en Zaragoza: "Hubo un estrés térmico"

A pesar de los dos eventos puntuales, los expertos señalan la rapidez con la que se restableció la energía tras ambos apagones.

Más información: Un nuevo apagón deja sin luz a buena parte de Zaragoza durante unos minutos: del centro a varios barrios afectados

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Zaragoza ha vivido dos eventos puntuales que a la población le ha llevado de vuelta al 28 de abril de 2025. El lunes cuando la capital aragonesa entró de lleno en la ola de calor y los termómetros ya alcanzaron los 40 grados, más de 50.000 clientes de Endesa vieron como el aire acondicionado y, por ende, la electricidad volvió a desaparecer en zonas del Centro y barrios adyacentes como Universidad o San José, hasta el Actur.

A este se suma el corte de suministro en la zona Universitaria este miércoles que dejó sin luz a 3.165 clientes. En ambos casos a escasos minutos quedó restablecido el suministro. Por lo que se conoce, el apagón del lunes fue fruto de un recalentamiento de una subestación eléctrica de Miraflores. Mismo día que se alcanzó el pico de energía con 1.691 megavatios.

Por su parte, Endesa aún está por determinar cuál fue el origen de la avería de este miércoles.

Sin embargo, expertos apuntan a que ambos hechos tienen la firma del calor extremo de estos días. "Las averías no se deben a una falta de energía en el sistema ni a una red obsoleta, sino a un problema físico de estrés térmico en los componentes", explica Jesús María Sahún, vicepresidente del Clúster de Energía de Aragón.

Los valores que se han alcanzado esta semana con máximas de 41 grados y mínimas de 22 grados suponen tensionar el sistema al no dar tiempo a que se recupere de la demanda diaria y del calor sometido, según señala el experto.

"Cuando se combina este calor extremo continuado que impide que los transformadores se enfríen por la noche con el pico de demanda de los aires acondicionados al mediodía, las defensas de la infraestructura saltan por seguridad física de las máquinas", indica.

A pesar de que el del lunes ocurrió en el primer día de gran impacto de la ola de calor, el continuo trabajo y las altas temperaturas durante un largo tiempo apuntan a que estuvieran detrás de las causas del corte de suministro del miércoles y categoriza de "normal" que se produzcan "réplicas".

"Tras varios días reteniendo calor acumulado es habitual que surjan pequeños fallos de componente que las brigadas resuelven sobre la marcha", indica este experto. Así pareció ser ya que a los pocos minutos la electricidad fue establecida y a medianoche todos los clientes ya contaban con suministro eléctrico.

Éxito del sistema

Aunque Zaragoza haya vivido estos eventos puntuales, Sahún valora positivamente la reacción ante el apagón: "Se demostró la robustez del sistema, no su debilidad".

"El corte afectó a menos del 10% de la población de la ciudad, pero lo relevante es que en 15 o 20 minutos el servicio estaba restablecido en la gran mayoría de las zonas", explica.

Esto se debe, según matiza, a que Zaragoza cuenta con una red urbana "fuertemente mallada y automatizada". Ante la incidencia ocurrida en Miraflores, el sistema funcionó de tal manera que desvió la carga eléctrica a otros nodos como Actur o Basilio Paraíso para frenar la caída del suministro.

Por ello, la carga de trabajo y la rapidez de respuesta incide que "solo es posible con una red moderna".