El pabellón de Tauste, durante el acto.
Multitudinaria despedida al matrimonio asesinado en Zaragoza: "Sembraban paz, no merecían ese final"
Cientos de personas han abarrotado este lunes el pabellón de la localidad para asistir al acto civil de despedida.
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El pabellón de Tauste, en Zaragoza, se ha quedado pequeño para despedir a Javier Sánchez y Esther Latorre, el matrimonio asesinado, presuntamente, a manos de su hija mayor, Carlota, y su pareja.
Cientos de personas de la localidad y de otros pueblos del entorno se han acercado hasta el acto civil convocado a las 19.00 para mostrar sus condolencias. A las más de 400 personas que la han seguido sentadas se han unido las cientos que la han visto de pie y las decenas que se han quedado fuera.
La hija pequeña, Olga, 'recién llegada' de Dublín, y el resto de la familia la han seguido desde primera fila visiblemente afectados; rotos por el dolor de haber perdido a dos personas "gigantes".
Eran "la familia principal", pero en aquel pabellón todos se consideraban familia.
"Ha sido un privilegio conocerlos. Nos quedamos con su cariño, su amor, sus miradas y su complicidad. Eso que sentís en el pecho es el amor que teníais guardado para ambos", apuntaba Miguel, sobrino del matrimonio, en nombre de la familia.
Los dos eran queridos "por todos". Aunque solo los conocieran de vista, nadie ha querido faltar al acto. "No merecían este final", aseguraban apesadumbrados sus vecinos.
"Nos duele a todos"
"No he visto tanta gente ni para fiestas", decían muchos vecinos al ver el pabellón de Tauste a reventar.
Hasta una decena de amigos, compañeros de UAGA e IU han subido al escenario -presidido por una imagen del matrimonio, girasoles y coronas de flores llegadas desde puntos como La Rioja o Castilla y León- para dedicarles unas palabras.
Los amigos de la peña de Javier y Esther, durante el acto.
Ambos, ha asegurado la coordinadora de IU-Aragón, Marta Abengochea, "sembraban paz en mayúsculas". "Javier me impactó desde el primer contacto. Lo vi, lo escuché y pensé: de esta persona hay que aprenderlo todo".
Su lucha por Aragón y por Tauste también ha sido reconocida por José María Alcubierre, que ha hablado en nombre de la "familia" de UAGA. "Toda la organización ha sentido el dolor como propio", reconocía.
Ni Javier ni Esther pasaban desapercibidos. Lo saben bien sus amigos de la peña, en quienes han dejado una huella "profunda": "Él sabía encontrar la virtud de cada persona y te lo hacía saber y ella destacaba por su cercanía. Nos queda el privilegio de haberles tenido como amigos".
José Antonio, otro amigo de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, sintió un "escalofrío" al ver el Whatsapp con el que se enteró de la terrible noticia. "Llegó a las 7.00 de este domingo y desde entonces, mi sonrisa no ha vuelto a la cara", admitía.
La ceremonia ha tenido varios momentos especialmente emotivos, desde el bote con tierras de las 33 comarcas aragonesas que se ha llenado con tierra de Tauste para recordar a Javier y Esther hasta la despedida con el 'Somos' de Labordeta; su canción.
La pareja marcó a muchos. Incluso a Carlos Alegre, maestro de Esther. De ella ha dicho que fue una alumna "respondona pero entrañable" y que en los cuatro años que estuvo de concejala mantuvo en todo momento "la coherencia consigo misma".
Casi sin poder hablar, Ángeles, amiga de la fallecida, se quedaba con su afán conversador, y Lola, otra de sus grandes amistades, con el enorme vacío que dejan. De Javier se ha recordado, también, su perfil viajero.
"Recorrió buena parte del mundo. Muchas veces, sin hablar el idioma del país al que iba, pero se hacía entender. Ha sido un referente para la vía campesina", explicaba su amigo Andoni García.