Muchos comercios de barrio cuelgan estos días el cartel de 'cerrado por vacaciones'.

Muchos comercios de barrio cuelgan estos días el cartel de 'cerrado por vacaciones'. E. E.

Actualidad

Cerrado por vacaciones: agosto baja el ritmo de la industria y potencia los bares y tiendas del Aragón más turístico

Muchos negocios bajan estos días la persiana, pero otros viven sus días más intensos e incluso recurren a refuerzos temporales de personal.

Más información: Los bares de Zaragoza aprovechan el tirón del eclipse y no bajan la persiana en agosto: "Estamos expectantes".

Zaragoza
Publicada

Agosto es sinónimo de vacaciones, pero no para todos. Mientras las cafeterías, los bares, los restaurantes y las tiendas de barrio bajan la persiana hasta mediados de mes o incluso hasta septiembre, los negocios más céntricos y los situados en el Aragón más turístico aprovechan para hacer caja.

Caso aparte es el de los autónomos. Según un reciente estudio de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), uno de cada tres trabajadores por cuenta propia no tendrá vacaciones este verano y un 23% no podrá disfrutar de ningún periodo de descanso durante todo el año.

En julio y agosto, la demanda crece en las tiendas de electrodomésticos, mobiliario, climatización y colchones hasta el punto de convertirse en uno de los periodos más intensos.

En estos casos, la planificación de la producción y del stock se hace con meses de antelación.

Las grandes cadenas comerciales y de alimentación suelen incluso reforzar temporalmente sus equipos para cubrir vacaciones y atender el desplazamiento geográfico del consumo a segundas residencias y municipios con especial tirón turístico.

Por contra, hay industrias que aprovechan este mes para hacer paradas técnicas, realizar labores de mantenimiento, revisar maquinaria o ajustar sus líneas de producción.

Esto, dicen desde CEOE-Aragón, no debe interpretarse necesariamente como una caída de la actividad sino como una "decisión planificada dentro del ciclo anual de producción".

"No existe un único comportamiento empresarial durante el mes de agosto. Depende del sector, de la localización de la empresa, de su exposición al consumo estacional y de las características de sus procesos productivos", explican desde la Confederación.

Esto hace que la tradicional imagen de agosto como un mes de paralización empresarial ya no se corresponda 100% con la realidad.

Las empresas de mayor tamaño suelen adaptar su funcionamiento para compatibilizar la continuidad de la actividad con las vacaciones de sus plantillas, lo que se traduce en jornadas intensivas y turnos de vacaciones.

El sector logístico, apuntan desde la Confederación de Empresarios, mantiene una actividad elevada y debe adaptarse a cambios importantes en los patrones de consumo y distribución.

Se producen variaciones en los destinos de entrega, un mayor movimiento hacia zonas turísticas y necesidades específicas de aprovisionamiento en comercio, hostelería y alimentación.

Todo esto hace que las empresas de transporte y logística refuercen determinadas rutas, almacenes o servicios para garantizar el funcionamiento de la cadena de suministro.

El efecto del teletrabajo

La actividad suele recuperarse con intensidad a partir de finales de agosto o principios de septiembre, cuando las empresas preparan el cierre del ejercicio y la campaña del último trimestre.

Pero en estos últimos años, la digitalización y el teletrabajo han permitido que muchas grandes mantengan un nivel de actividad superior al de años anteriores durante el mes de agosto.

El trabajo desde casa, la automatización de procesos, la gestión remota de instalaciones, los sistemas de planificación y las plataformas digitales facilitan la continuidad de las operaciones incluso cuando parte de la plantilla se encuentra de vacaciones.

Esto permite mantener activos numerosos servicios sin necesidad de una presencia física completa en las oficinas.

"No siempre es una elección"

Para los autónomos, abrir o cerrar en agosto no es siempre una elección. Muchos, cuenta el presidente de ATA-Aragón, Jorge Serrano, no pueden despedirse hasta septiembre porque su negocio depende de una atención diaria, porque no disponen de personal que pueda sustituirlos o porque, sencillamente, dejar de trabajar supone dejar de facturar mientras continúan llegando las cuotas, los alquileres, los seguros, los impuestos y las obligaciones financieras.

"En muchos casos, descansar implica calcular cuánto cuesta bajar la persiana", expone.

En su opinión, esa diferencia "no debe servir para enfrentar a unos trabajadores con otros, sino para comprender mejor la vulnerabilidad de quienes asumen personalmente el riesgo de su actividad".

En la hostelería

En muchas cafeterías, bares y restaurantes de Zaragoza y Teruel se ven estos días carteles de 'cerrado por vacaciones'. No ocurre tanto en Huesca capital, que vive esta semana sus días grandes.

El gerente de la Asociación de Empresarios de Cafés y Bares de Zaragoza y Provincia, Luis Femia, explica que los principales cierres se producen en los barrios descentralizados de las ciudades.

Allí, el cerrar en agosto es "una tendencia consolidada".

En Zaragoza, los del Casco y el Centro mantienen el tirón impulsados por el turismo y el eclipse, pero en barrios como Las Fuentes, San José o el Actur, la realidad es muy distinta.

"Si los clientes habituales se van de vacaciones tampoco tiene mucho sentido que estén abiertos. Los del centro, en cambio, suelen aprovechar más los meses de enero y febrero. Hacen el parón justo después de Navidades", señala.

Que haya menos bares abiertos no quiere decir, en todo caso, que quienes visiten Zaragoza por el eclipse o a lo largo de este mes vayan a encontrarse problemas para tomarse una tapa o una caña.

"Habrá oferta suficiente para absorber la demanda", garantiza Femia.

Mantenerse abierto, eso sí, no quiere decir que la facturación vaya a ser la misma que en el resto del año. "Se nota bastante", admite el gerente de Cafés y Bares.

Por suerte, muchas terrazas siguen mostrando estos días una imagen de lleno total... cuando el calor lo permite.