Nave de avituallamiento en Leciñena para el dispositivo desplazado que lucha contra el fuego

Nave de avituallamiento en Leciñena para el dispositivo desplazado que lucha contra el fuego Europa Press

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El pequeño pueblo que se une para luchar contra el fuego: "A las seis de la mañana la gente ya estaba preparando almuerzos"

Leciñena se ha convertido en el centro neurálgico del incendio de la Sierra de Alcubierre.

Más información: El viento complica las labores de extinción del gran incendio forestal de Leciñena: "El fuego se está descontrolando"

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Leciñena se ha convertido en la Zona 0 del incendio forestal que afecta a la Sierra de Alcubierre. El fuego comenzó el jueves a las 15.40 y las fuertes rachas de viento y las altas temperaturas no han sido la mejor combinación para que las llamas puedan darse por controladas.

Por el momento, el incendio ya ha alcanzado una superficie afectada de 2.200 hectáreas y hay zonas en las que la fuerza del viento ha obligado a reorganizar los operativos ante la imposibilidad de trabajar en ellas.

Durante ambas jornadas de intenso trabajo se han desplazado en el terreno alrededor de 330 personas desde personal del Gobierno de Aragón, Gobierno de España, UME u otras comunidades que están prestando refuerzo. A esto se unen numerosos voluntarios que con sus tractores se han sumado a luchar contra el fuego.

Para mostrar un rayo de esperanza y que todo aquel que está trabajando en la zona esté bien abastecido, el municipio de Leciñena, de apenas mil habitantes, se ha volcado en ayudar. "Estamos para todo lo que se necesite", cuenta Andrés Picazo, alcalde de Leciñena.

El edil recibió el aviso del incendio nada más activarse aunque ya se encontraba en sobre aviso al estar la zona en alerta roja por riesgo de incendios. Por lo que desde el momento que se activó ha estado cooperando con el Puesto de Mando Avanzado instalado en el campo de fútbol y organizando los avituallamientos.

Así, vecinos y voluntarios de otros municipios se concentran en una nave cercana para preparar comida y bebida. "Para todo el mundo que viene hay un café, un refresco, un agua, comida, todo lo que se necesite", resalta.

De esta forma, este punto de referencia se encuentra abierto "las 24 horas" sin descanso: "Aquí a las seis de la mañana ya había gente para preparar almuerzos, cafés, lo que haga falta", cuenta.

Por otra parte, la ayuda desde los vecinos también está llegando a base de tractores y maquinaria agrícola que se ha posicionado en el frente del fuego para intentar frenar que el incendio avance.

Este martes se desplazaron una decena de agricultores y el miércoles el número ha ido a más en los que se ha alcanzado más de 20 tractores de la zona luchando contra las llamas.

Desde los agricultores le trasladan que en ese primer día "asumieron bastantes riesgos". Sin embargo, durante la jornada de este miércoles señalan que han estado "más organizados". "Están con muchas energías y ganas de ayudar", valora Picazo.

A pesar de la situación desfavorable que viven y que miran con precaución cómo avanza el incendio ante las fuertes rachas de viento. El edil sostiene que por el momento se mantienen "tranquilos" ante la posibilidad de que afecte al municipio.

La activación de un incendio en esta zona no les viene de nuevas por lo que este foco está suponiendo reabrir viejas heridas ya que en 2019 ya hubo un incendio en la Sierra de Alcubierre: "Ahora justo se había replantado lo que faltaba de la otra vez y pensar en revivir todo de nuevo desanima bastante", remarca.