Alicante

¿Por qué ha cerrado el vacunódromo de Ciudad de la Luz este fin de semana? ¿Por falta de plantilla que ha de reincorporarse a sus centros de salud y hospitales ante las ausencias de sanitarios en plena campaña veraniega? ¿Por falta de dosis de vacunas que debe entregar el Gobierno central? Fuentes cercanas a los trabajadores del vacunódromo afirman que esta situación podría repetirse el fin de semana que viene.

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Desde la Generalitat valenciana se informó ayer a los medios de comunicación: "Hoy no se está vacunando porque no hay vacunas. Como todos sabéis la agilidad de vacunación en la Comunidad Valenciana es máxima y se ha demostrado, pero si no hay vacunas, no se puede vacunar. La Comunidad valencia recibirá 340.000 dosis de Pfizer de un nuevo lote que llegara en agosto y el lunes se retomará la vacunación".

Desde el PP, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, negó la mayor: “Exijo que el Consell dé razones de este incomprensible parón”, ha señalado el alcalde. “Si es por falta de vacunas, tienen que explicar por qué no piden más y dónde están las 300.000 dosis que iba a enviar el Gobierno central. Y si es por falta de personal, que expliquen por qué despidieron a 3.000 sanitarios y detallen la composición de la actual plantilla de la Conselleria para hacer frente a la emergencia”.

Sea como fuere, la falta de vacunas también es achacable al Gobierno de la Generalitat que puede exigir más al Gobierno central, de su mismo color político. La Comunidad Valenciana se encuentra entre las peores suministradas y sin embargo su presidente Ximo Puig, ni en esto ni en otras cuestiones claves, como el trasvase del Tajo-Segura, levanta la voz ante Pedro Sánchez.

Dos hechos clave

Mientras que la Generalitat afirma que "la agilidad en la vacunación es máxima", incluso llegando a  decir que era una de las más eficaces "del mundo", los datos del Ministerio no dejan lugar a la duda. La Comunidad Valenciana por debajo de la media nacional dosis sobre vacunas entregadas, con el 94,7% sobre una media de 95,6%. De hecho, por delante de la Comunidad Valenciana se sitúan Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, Murcia y Navarra.

Es decir, con datos de la semana pasada existían un total de 438.801 viales sin suministrar. El montante total de una semana completa de vacunación. Con datos del pasado jueves, el número total de dosis no puestas en la Comunidad Valenciana sigue siendo elevadísimo: 241.549 viales de desfase entre los entregados y los inoculados.

¿Resiste pues el argumento de la Generalitat valenciana de que se cierra el vacunódromo de Alicante durante dos días porque no hay vacunas?

El otro hecho clave son todas las denuncias de los trabajadores a través de los sindicatos sobre el colapso de la Atención Primaria, los centros de salud. Víctor Pedrera, secretario general del Sindicato Médico (CESM) lleva semanas anunciado que pasaría lo que ha pasado, que con las vacaciones de los sanitarios y la imprevisión del Consell se terminaría colapsando el sistema.

Esta misma semana su sindicato ha denunciado que se producen hechos asombrosos como agendas con más de 20 citas médicas en una hora y hasta 53 en el inicio de una jornada. Pedrera manifestó en declaraciones a este diario: "Un 20% de refuerzos es una miseria, y se lo dijimos. A estas alturas ya no sabemos si "desde la Conselleria se hizo a sabiendas porque es imposible gestionar tan mal". 

También el CSIF ha informado de que: "Advierte de las dificultades que están sufriendo los usuarios para ser atendidos en los centros de salud y consultorios debido a la falta de personal. El sindicato señala que en la actualidad la cita previa presencial se está dando ya para dentro de dos semanas y la telefónica se alarga incluso más".

Al igual que el CESM, recordó que ha venido avisando del colapso en la atención que se iba a producir por el exiguo refuerzo estival y por el incremento de consultas y test debido a la pandemia, por lo que reclama un aumento urgente de plantillas. CCOO también había advertido de la situación antes.

Y es que la Conselleria de Sanidad que dirige la socialista Ana Barceló despidió a 3.500 sanitarios en mayo -algunos por Whatsapp, como reconoció la vicepresidenta Mónica Oltra- y fue de las últimas en abrir la bolsa de trabajo para el refuerzo de plantilla estival. Y al final tuvo que admitir que no hay sanitarios suficientes para el verano