Carlos Tomás y Mario Amat, en el salón de Fetén esta semana.

Carlos Tomás y Mario Amat, en el salón de Fetén esta semana. M. H.

Gastronomía

El restaurante de la playa de San Juan que acaba de entrar en la Guía Michelin: "Tienes que escuchar al cliente"

Con tres años de trayectoria, Fetén logra el reconocimiento de la prestigiosa guía roja manteniendo su esencia de tapeo creativo y a un precio asequible.

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Alicante
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La Playa de San Juan, en Alicante, celebra un nuevo hito gastronómico. El restaurante Fetén, liderado por los chefs Mario Amat y Carlos Tomás, ha sido incluido oficialmente como local recomendado en la Guía Michelin. Este reconocimiento llega tras apenas tres años y un par de meses de andadura en un proyecto muy personal.

Para Mario Amat, la noticia ha sido una sorpresa que premia la dedicación constante del equipo. "La verdad es que ha sido un poco inesperado, pero ha sido un trabajo bastante costoso", confiesa el chef, quien recalca que su objetivo nunca fue la distinción en sí misma: "No lo buscábamos. Nosotros en un principio queremos que la gente venga a comer, a disfrutar, a que lo pasen bien".

A pesar de no ir tras el galardón, la gratificación es inmensa. Amat destaca que el mero hecho de figurar ya es un síntoma de excelencia. "Aparecer ya en la Guía Michelin como un recomendado ya es una señal muy buena", explica, valorando que los inspectores se hayan fijado en el trabajo que realizan a diario con tanta ilusión.

La clave del éxito de Fetén reside en una carta que ha evolucionado de la mano de sus comensales. "Al final lo que digo yo siempre: tienes que escuchar al cliente y al final es el que te marca el camino", afirma Amat. Su filosofía es clara: priorizar el sabor por encima de los artificios. "El punto principal es que esté todo rico, esté todo bueno y a partir de ahí darle un puntito de creatividad a los platos, pero sin muchos fuegos artificiales".

Entre los platos que ya se han convertido en emblemas de la casa se encuentran su famosa Gilda, las ensaladillas y la lasaña de rabo de toro. Además, el chef recuerda con orgullo cómo el local se hizo un nombre gracias a su concepto de tapas para compartir y sus espectaculares bocadillos, que siguen siendo un pilar fundamental de la oferta.

Novedades para el verano

De cara a la temporada estival, Fetén ha reforzado su apuesta por el producto local y los sabores tradicionales con un giro creativo. Una de las grandes novedades es su sección de marineras, con versiones que van desde la clásica con anchoa hasta la alicantina (con capellán y pericana) o una innovadora versión de carne con yema curada.

El apartado de los arroces también ha crecido significativamente, contando ya con cuatro variedades fijas: arroz caldoso de bogavante, de manitas de cerdo con garbanzos, de gamba y atún rojo, y un arroz mantecoso de cerdo ibérico de bellota con boletus. "Con eso es con lo que más vamos a sorprender este verano", asegura el cocinero.

Humildad y precios sin cambios

A pesar del brillo de la Guía Michelin, los responsables de Fetén tienen claro que no van a cambiar su forma de trabajar ni a incrementar los precios. El precio medio se mantiene entre los 35 y 40 euros, una cifra que consideran justa para su clientela.

"Nuestra recomendación por la Guía no va a hacer que nosotros cambiemos nada en absoluto", sentencia Mario Amat. Su objetivo sigue siendo el mismo que el primer día: "Vamos a seguir con nuestra filosofía... intentando mejorar siempre, pero con la ilusión de que el cliente disfrute siempre, o sea, sin ninguna ambición, siempre con humildad".

El chef espera que este reconocimiento atraiga a más público extranjero que busca experiencias satisfactorias a través de la guía, pero confía en mantener a su fiel clientela alicantina: "Deseando tener más afluencia y que nuestro negocio crezca y sea más sostenible, que eso es lo maravilloso".