Una puesta de sol en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante.

Una puesta de sol en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante. Ayuntamiento de Alicante

Escapadas

El mejor castillo medieval para ver el eclipse: impresionantes vistas panorámicas a 166 metros de altura

El eclipse comenzará en Alicante alrededor de las 19:40 horas, cuando la Luna empiece a cubrir el disco solar.

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Alicante
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El eclipse ya está en boca de todos y se cuela hasta en las conversaciones más casuales. Ya sea para encontrar gafas a última hora o para buscar el lugar perfecto, toda España habla de este fenómeno que está por llegar.

El próximo 12 de agosto, el Castillo de Santa Bárbara se presenta como uno de los lugares más singulares de Alicante para observar el eclipse solar, con la ciudad, la bahía y las montañas del interior como telón de fondo.

Situado sobre el monte Benacantil, a 166 metros de altura, el castillo domina la capital alicantina y ofrece una de las panorámicas más amplias de la provincia.

Desde sus murallas, el visitante puede abarcar con la mirada el Mediterráneo, el puerto, la playa del Postiguet y buena parte del paisaje urbano. Una atalaya privilegiada para vivir un fenómeno astronómico que convertirá la luz de la tarde en una experiencia casi irreal.

Una tarde para recordar

El eclipse comenzará en Alicante alrededor de las 19:40 horas, cuando la Luna empiece a cubrir el disco solar. El máximo está previsto aproximadamente a las 20:34 horas, momento en el que la ocultación alcanzará cerca del 99 % desde la ciudad.

El Sol se encontrará entonces muy bajo, a pocos grados sobre el horizonte, por lo que será fundamental contar con una línea de visión despejada hacia el oeste-noroeste.

La luz irá cambiando de manera gradual. El cielo perderá intensidad, las sombras adquirirán un aspecto extraño y la temperatura podrá descender ligeramente. Durante unos minutos, Alicante quedará envuelta en una atmósfera crepuscular, con el perfil de sus edificios y de las sierras recortado contra un Sol prácticamente oculto.

No será un eclipse total en la ciudad, pero la magnitud del fenómeno hará que la experiencia resulte igualmente excepcional. La franja de totalidad pasará por otras zonas de España, mientras que Alicante quedará muy cerca de ese límite y podrá contemplar una ocultación casi completa antes de la puesta de sol.

El castillo como mirador

La elección del Castillo de Santa Bárbara no responde únicamente a su valor histórico. Su ubicación elevada lo convierte en un mirador natural, alejado en algunos puntos de los obstáculos que pueden dificultar la observación desde el centro de la ciudad.

El enclave conserva además la fuerza monumental de una fortaleza medieval levantada sobre la roca. Sus murallas, torres y patios ofrecen diferentes perspectivas para contemplar el cielo, aunque no todos los puntos tendrán las mismas condiciones.

Para seguir el eclipse será preferible buscar una zona con el horizonte despejado hacia el oeste-noroeste, ya que el Sol se encontrará muy cerca de las montañas y de la línea de puesta.

La altura de 166 metros proporciona una perspectiva privilegiada, pero no garantiza por sí sola la visibilidad completa del fenómeno. La bruma, las nubes bajas, el relieve o cualquier obstáculo situado en la dirección del Sol pueden ocultar los últimos minutos del eclipse. Por eso conviene llegar con suficiente antelación y recorrer el recinto para elegir el mejor punto de observación.

Cómo prepararse para verlo

La observación deberá realizarse siempre con gafas específicas para eclipses solares, homologadas y en buen estado. No sirven las gafas de sol convencionales, ni cámaras, prismáticos o telescopios utilizados sin filtros adecuados. Mirar directamente al Sol puede provocar lesiones graves en la vista, incluso cuando la mayor parte del disco esté cubierta.

También será recomendable llevar agua, protección frente al calor y una linterna o el teléfono móvil con batería suficiente para el regreso. Aunque el eclipse se produzca al final de la tarde, el acceso y la espera pueden coincidir todavía con temperaturas elevadas.

Quienes quieran fotografiar el momento deberán proteger igualmente los dispositivos ópticos. Un teléfono móvil puede captar el ambiente y el cambio de luz, pero nunca debe utilizarse para mirar directamente al Sol sin un filtro apropiado.