Rodrigo Sobrero, y una foto del paseo de Benidorm

Rodrigo Sobrero, y una foto del paseo de Benidorm La Sexta y Shutterstock

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Un socorrista argentino en España: "En mi país cobraba 800 euros, mientras que en España se llega a los 1.700 €"

Mientras que muchas ciudades de España faltan socorristas, Ricardo Sobrero hizo las maletas este verano para trabajar en Benidorm.

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Trabajar como socorrista en España puede suponer para un profesional argentino prácticamente duplicar sus ingresos. Rodrigo Sobrero, un joven de 23 años con formación y experiencia en playas, ha pasado de percibir alrededor de 800 euros en Argentina a poder alcanzar entre 1.500 y 1.700 euros durante su experiencia laboral en España.

La historia de Rodrigo refleja una realidad que se repite cada verano en distintos puntos del país. Mientras algunas ciudades españolas tienen dificultades para cubrir sus puestos de socorrista, cientos de profesionales argentinos cruzan el Atlántico en busca de una oportunidad laboral.

El caso aparece recogido en un reportaje de 'Equipo de Investigación', de La Sexta, que pone el foco en la otra cara del verano, la de la falta de personal en las playas. Rodrigo es uno de los jóvenes que decide hacer las maletas y recorrer los cerca de 10.000 kilómetros que separan Argentina de España para trabajar de socorrista durante la temporada estival.

Falta de socorristas

La falta de profesionales para cubrir los puestos de vigilancia en playas y piscinas se convierte cada verano en un problema para numerosos municipios españoles. En algunos puntos del país, -como por ejemplo Málaga-, la dificultad para encontrar trabajadores hace que las empresas y administraciones tengan que buscar candidatos más allá de las fronteras.

Argentina se presenta como uno de los principales lugares de procedencia de estos profesionales. La formación que reciben los socorristas argentinos es uno de los motivos que explica la demanda de estos trabajadores en España.

Rodrigo cuenta que su preparación en Argentina dura un año y que se trata de un proceso "bastante exigente". Entre las pruebas que deben superar se encuentra una conocida como la de los 600 metros, que combina tres estilos de natación.

Una formación exigente

El joven explica que superar esta preparación no está al alcance de todos los candidatos. De hecho, pone como ejemplo su propia experiencia para mostrar el nivel de exigencia de las pruebas.

"En mi país cobraba 800 euros, mientras que en España se llega a los 1.700 €", explica Rodrigo a La Sexta. La diferencia salarial se convierte así en uno de los principales atractivos para estos profesionales cuando valoran la posibilidad de trabajar fuera de Argentina.

En su grupo, 46 personas se presentaron a las pruebas de formación y únicamente 13 consiguieron superarlas. Una cifra que, según su experiencia, evidencia la exigencia del proceso necesario para ejercer como socorrista.

De Argentina a Benidorm

Después de completar su formación y adquirir experiencia en playa, Rodrigo decide buscar una oportunidad en España. Este verano trabaja en Benidorm, uno de los destinos turísticos que cada temporada concentra a miles de visitantes y que necesita profesionales para garantizar la seguridad en sus playas.

Su caso resume una situación que se repite entre trabajadores argentinos. Se trata de una profesión que requiere preparación y capacidad física encuentra en España unas condiciones económicas que resultan especialmente atractivas a comparación con su país.

Sin embargo, para España no se trata de un salario especialmente competitivo, sobre todo teniendo en cuenta la gran responsabilidad que conlleva y cómo se ha ido encareciendo la vida en los últimos años.

Así, mientras algunos municipios españoles siguen teniendo dificultades para encontrar socorristas, profesionales formados a miles de kilómetros encuentran en las costas españolas una alternativa laboral que les permite mejorar sus ingresos.

El déficit de socorristas no es una situación puntual. Ya en 2025, Javier Sánchez, responsable del Informe Nacional de Ahogamientos (INA) de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), advertía de que en España faltaban entre 2.500 y 3.000 profesionales cada verano.

Según señalaba, la temporalidad y el encarecimiento de la vivienda son algunos de los factores que dificultan cubrir estos puestos, mientras que la disparidad de criterios de formación entre comunidades también genera diferencias en la preparación de los trabajadores.