Vistas del municipio de Villena, con el castillo de fondo. Shutterstock
La escapada perfecta para el Día del Padre está en un pueblo con uno de los castillos mejor conservados de España
Este municipio de Alicante esconde una impresionante fortaleza medieval, y un casco histórico ideal para un plan en familia con historia.
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El Día del Padre, que se celebra el 19 de marzo y es festivo en España, se convierte cada año en una oportunidad perfecta para organizar una pequeña escapada en familia.
Con la llegada del buen tiempo, muchos aprovechan la jornada para descubrir nuevos rincones sin alejarse demasiado. En la provincia de Alicante, más allá de sus conocidas playas, el interior guarda destinos llenos de historia que invitan a pasar el día entre monumentos, paisajes y buena gastronomía.
Uno de esos lugares es Villena, una ciudad que destaca por su patrimonio histórico y su oferta cultural. Situada en el Alto Vinalopó, esta localidad reúne en pocos kilómetros castillos, museos, parajes naturales y una tradición gastronómica que la convierten en un plan perfecto para celebrar el Día del Padre con una visita diferente.
El recorrido por Villena puede comenzar en su monumento más emblemático, el Castillo de la Atalaya, también conocido como castillo de los Pacheco. Esta fortaleza, situada sobre un cerro en pleno centro urbano, tiene su origen en el siglo XII y es uno de los castillos medievales mejor conservados de España.
Según describen desde Turismo de la localidad, esta impresionante construcción fue levantada por el Imperio almohade como refugio para la población musulmana de la zona.
Con el paso de los siglos fue ampliándose y adaptándose a distintos periodos históricos, lo que hoy permite recorrer murallas, patios y una imponente torre del homenaje con bóvedas que destacan por su singularidad en el conjunto de fortalezas españolas.
La historia del castillo está ligada a importantes episodios y personajes. Tras la conquista cristiana en el siglo XIII pasó a manos del Señorío de Villena y, más tarde, fue gobernado por la poderosa familia Pacheco, que reforzó la fortaleza y levantó nuevas murallas.
Incluso los Reyes Católicos protagonizaron un duro asedio para recuperarlo en el siglo XV, del que aún quedan restos de proyectiles visibles en el patio de armas.
Su casco histórico
Después de visitar el castillo, el paseo puede continuar por el casco antiguo de Villena, donde se encuentran algunos de los edificios más representativos de la ciudad. Entre ellos destaca la Iglesia de Santiago Apóstol, considerada uno de los templos góticos más importantes de la provincia.
El interior del MUVI.
Muy cerca también se encuentra el Museo de Villena (MUVI), un espacio que permite recorrer miles de años de historia a través de diferentes piezas arqueológicas. Entre ellas sobresale el conocido Tesoro de Villena, un hallazgo de piezas de oro, plata, hierro y ámbar de un valor histórico excepcional.
Quienes quieran profundizar en las tradiciones locales también pueden acercarse a la colección museográfica dedicada a las fiestas de Moros y Cristianos, donde se conservan numerosos objetos relacionados con una de las celebraciones más emblemáticas de la ciudad.
Naturaleza y excursiones
La escapada puede completarse con una visita a los alrededores de Villena, donde se encuentran otros puntos de interés como las ruinas del Castillo de Salvatierra o el yacimiento arqueológico del Cabezo Redondo, un asentamiento de la Edad del Bronce que se puede recorrer mediante visitas guiadas.
El entorno natural también ofrece paisajes llamativos, especialmente en espacios como la Sierra de Salinas, donde los suelos calcáreos han creado escenarios muy característicos y donde aún se conservan antiguos hornos de yeso.
Gastronomía y vinos
Una escapada por Villena no estaría completa sin dedicar tiempo a la gastronomía. La ciudad cuenta con numerosos restaurantes donde probar platos tradicionales de la zona, ideales para celebrar el Día del Padre alrededor de la mesa.
Además, el municipio forma parte de una zona con gran tradición vitivinícola, por lo que la visita también puede convertirse en una buena ocasión para descubrir algunos de los vinos que se elaboran en el entorno o visitar alguna de sus bodegas.
Una combinación de historia, paisaje y sabor que convierte esta localidad en un destino perfecto para disfrutar de un día festivo diferente en la provincia de Alicante.