Antonio Mármol, el viernes en el congreso Contart en Alicante.

Antonio Mármol, el viernes en el congreso Contart en Alicante. M. H.

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"No podemos perder tiempo": el plan de los arquitectos técnicos para actuar en una hora ante una nueva dana o terremoto

Antonio Mármol, presidente de MUSAAT, destaca la importancia de la arquitectura técnica en la gestión de emergencias y advierte sobre la necesidad de prever fallos en las comunicaciones y accesos durante las catástrofes.

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Alicante
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El terremoto de Lorca, las inundaciones en la Vega Baja y la dana de Valencia son tres casos que han cambiado la forma de responder ante una emergencia por catástrofe natural. Así lo ve Antonio Mármol, presidente de MUSAAT, la mutua de seguros a prima fija creada por los propios Colegios de Aparejadores y Arquitectos Técnicos hace décadas para dar respuesta a la responsabilidad civil.

"La intención es poner en valor cómo la profesión de la arquitectura técnica, con sus conocimientos, puede ayudar en la gestión de la situación de emergencia", explica Mármol a EL ESPAÑOL antes de cerrar el viernes el congreso Contart celebrado en Alicante.

Para el experto, la clave reside en la preparación técnica antes de que el desastre ocurra.

Y para ello se retrotrae a una catástrofe que vivió muy de cerca en la Región de Murcia, donde también preside el colegio oficial de este sector. Al recordar el seísmo de 2011, reconoce que "cuando se produjo el terremoto de Lorca, nos pilló desprevenidos. Hoy ya no lo estamos, estamos más prevenidos".

Según Mármol, en aquel momento se perdió un tiempo fundamental por la falta de una organización previa para hacerse cargo de la emergencia.

A raíz de esos errores, comunidades como Murcia han desarrollado protocolos de respuesta inmediata. "Tenemos un equipo de arquitectos técnicos perfectamente formados en distintas disciplinas, en apeos, demoliciones y patología estructural", recalca.

Este dispositivo está diseñado para la máxima agilidad: "Con un grupo de WhatsApp que ya está preparado, los técnicos acuden al punto de encuentro y en una hora se puede estar en el lugar de la emergencia para poner el dispositivo en marcha".

Mármol también advierte sobre los retos logísticos que enfrentan los servicios de emergencia, como el acceso a las zonas afectadas. "Si hay una dana y sabemos dónde están las ramblas peligrosas o los ríos, hay que prever qué puentes pueden derribarse y cómo se puede llegar", afirma.

La tecnología es otro punto crítico. "Si las antenas de comunicación caen, los móviles no funcionan y se genera un problema aún mayor", apunta Mármol.

Por ello, propone disponer de equipos móviles de comunicación, similares a los de la Unidad Militar de Emergencias, para que los técnicos puedan coordinarse en el terreno.

El experto destaca que la catástrofe de Lorca, con nueve fallecidos y multitud de heridos, supuso un "punto de inflexión" en la seguridad de los edificios. "La norma sismorresistente se cambió precisamente porque la aceleración del terremoto superó tres veces la prevista en la normativa de aquella época", explica.

Desde entonces, Mármol asegura que los nuevos edificios se construyen bajo estándares mucho más estrictos. "Desde luego, los edificios se construyen ya con la norma actualizada", confirma, enviando un mensaje de tranquilidad sobre la resistencia de las estructuras actuales.

Trabajo frente al caos

Pese a los avances, el presidente de MUSAAT mantiene una visión realista sobre la naturaleza de estos eventos. "Una situación de estas es caótica per se y genera mucha incertidumbre y muchos nervios", admite.

Sin embargo, concluye que el trabajo constante con los servicios de emergencia y la formación continua de los técnicos permiten afrontar estas crisis con mayores garantías. "Estamos mucho más preparados", sentencia Mármol.