Agentes de la Policía Local de Alicante en la inspección a un local de ocio.

Agentes de la Policía Local de Alicante en la inspección a un local de ocio. Ayuntamiento de Alicante

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Por qué la Policía Local de Alicante deja 5.000 llamadas sin atender al año: "Tardamos hasta una hora en accidentes"

Los agentes municipales denuncian que miles de servicios se quedan sin atender debido a la falta de medios y, sobre todo, de organización dentro del cuerpo.

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Alicante
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Si se sufre un accidente o un robo en la ciudad de Alicante, es posible que la Policía Local no se presente hasta una hora más tarde o incluso que los agentes nunca lleguen a aparecer.

Son algunos de los casos más sangrantes causados por la falta de organización y efectivos de un cuerpo con una estructura oxidada que ralentiza la atención al ciudadano.

Y que en 2025 dejó más de 5.000 llamadas sin atender, entre ellas avisos por violencia de género, crímenes contra menores o accidentes, según datos del Sindicato de Empleados Públicos (SEP).

La falta de optimización de recursos y la asignación de tareas ajenas a sus competencias directas provocan retrasos "inconcebibles" para un cuerpo policial.

Así lo define Roberto Selma, portavoz del SEP en la Policía Local de Alicante, quien lleva años denunciando la pasividad a la hora de tomar medidas para mejorar la seguridad en las calles.

"Un servicio urgente, como un accidente, se debería atender en un máximo de dos o tres minutos. Sin embargo, a veces tardamos diez, quince o treinta minutos, e incluso más de una hora. Yo mismo he tardado más de una hora en llegar a un accidente", relata.

Y asegura que estas tardanzas, en las situaciones en las que más necesaria es su presencia, "no son un caso aislado, ocurren muchas veces".

Pese a la gravedad de estos retrasos, afirma que "nadie hace nada ni quiere poner solución; necesitaríamos una auditoría práctica para analizar a qué nos dedicamos y qué estamos haciendo mal, pero el equipo de gobierno no se ha sentado a evaluarlo", comenta Selma.

Para la mayoría de los agentes, falta optimización. "Faltan policías, sí, pero el problema de base es que nos dedicamos a hacer un montón de tareas que no son competencia nuestra", denuncia.

Entre estas tareas que lastran el servicio se encuentran funciones que corresponden a la Policía Nacional, y la creación de gabinetes y brigadas específicas consume muchos recursos y patrullas que deberían estar en las calles.

"Tenemos unidades de violencia de género o de bicicletas, que están muy bien, pero al magnificar la estructura se pierden efectivos para nuestro cometido real, y ahí empiezan los problemas", lamenta el portavoz del SEP.

Reorganización

En su opinión, la solución pasa por reorganizar la plantilla para hacerla más ágil y destinar los recursos según su prioridad para la seguridad del ciudadano.

"Hace falta que los políticos se sienten con los policías de calle y los mandos para solucionarlo, pero hasta ahora no han querido", añade.

Selma asegura que llevan más de dos años denunciando esta situación e interviniendo en el pleno para pedir medidas al alcalde, Luis Barcala.

Los esfuerzos han sido en vano, según él, porque no interesa. "¿A quién le importa que un anciano lleve una hora y media tirado en su casa? ¿O que un señor sufra un ataque al corazón y tardemos veinte minutos en llegar?", cuestiona con ironía.

La falta de voluntad política hace que el ciudadano sea quien asuma las consecuencias de un sistema gripado y quien, finalmente, cargue contra los agentes.

"La culpa nos la comemos los policías que acudimos al servicio y tenemos que pedir disculpas. La gente focaliza su enfado en nosotros, cuando seguramente estábamos atendiendo otras urgencias", destaca.