Juan Nieto y Mireia Llinares.

Juan Nieto y Mireia Llinares.

Alicante

'À Punt et busca' analiza una desaparición en alta mar que sigue sin resolverse en Guardamar del Segura

El programa muestra también la batida ciudadana que movilizó el pasado sábado a más de 50 voluntarios para encontrar a Manuel Navarro en Alfondeguilla.

Más información: Antonia sube a la montaña con 82 años para encontrar a su hijo desaparecido en Castellón: "Es horrible saber que está ahí"

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El programa À Punt et busca emitirá este miércoles 25 de febrero, a las 22:45 horas, un nuevo reportaje sobre dos desapariciones que siguen marcadas por la incertidumbre y la búsqueda de respuestas.

Una de ellas ocurrió en Guardamar del Segura, donde un joven de Abanilla (Murcia) desapareció en el mar tras una travesía que terminó en tragedia.

El suceso tuvo lugar cuando dos primos salieron a navegar en una lancha neumática por la costa alicantina. Durante el recorrido, la embarcación sufrió una avería y comenzó a hundirse frente a las costas de Guardamar.

Uno de los ocupantes logró ser rescatado, pero Adrián, el otro joven, se lanzó al agua intentando alcanzar la orilla para pedir ayuda y nunca regresó.

La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias de aquella jornada y determinar qué ocurrió exactamente durante la travesía.

El programa, presentado por Juan Nieto y Mireia Llinares, también abordará el testimonio de Consuelo, una vecina de Cocentaina que denuncia que le arrebataron a su bebé nada más nacer.

Además, ofrecerá imágenes de la batida ciudadana organizada recientemente para buscar a Manuel Navarro, desaparecido en la Vall d’Uixó desde octubre, en la que participaron más de 50 voluntarios sin resultados positivos.

Desaparición de Manuel

Manuel Navarro se perdió entre las montañas de Castellón hace ya más de 120 días. Cuatro meses de agonía que han dejado a su madre, Antonia, en una profunda soledad tras intentar sin éxito hallar el cuerpo de su hijo recorriendo su mismo camino a sus 82 años.

Su última esperanza estaba depositada en la batida de búsqueda organizada el pasado 21 de febrero por el programa de À Punt À Punt et busca, que reunió a más de 50 voluntarios que barrieron la sierra de Espadán mientras Antonia esperaba con una biblia en los brazos una noticia que nunca llegó.

La movilización fue una respuesta a los llamamientos públicos de Antonia para que alguien la ayudara a encontrar a su hijo en la montaña, adonde subió ella misma en varias ocasiones a pesar del riesgo fruto de la desesperación.

"Pedir ayuda es algo que me removió mucho, es horrible saber que está ahí tirado", señala a este diario la mujer.

"No tengo vida. Hago lo posible para, día a día, distraerme y salir adelante. Pero la gente no me apoya", lamenta Antonia ante la que considera una búsqueda tardía de su hijo por parte de las autoridades.