Crisis de refugiados

Por qué Bruselas ve un éxito el pacto con Turquía (y las ONG discrepan)

El número de llegadas a las islas griegas ha caído, pero las deportaciones y el traslado de sirios a la UE avanzan muy lentamente. Las ONG creen que el acuerdo no respeta el derecho al asilo

Un grupo de niños hacen cola para la comida en el campo de refugiados de Idomeni

Un grupo de niños hacen cola para la comida en el campo de refugiados de Idomeni

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La Comisión Europea cree que el acuerdo migratorio entre la UE y Turquía, que prevé devolver a todos los migrantes y refugiados llegados a las islas griegas, empieza a dar resultados. Desde que el pacto entró en vigor el 20 de marzo, se ha producido un fuerte descenso del número de personas que cruzan el Egeo. Y han comenzado en plazo las deportaciones y el reasentamiento de refugiados sirios desde Turquía hacia territorio comunitario. Todo ello respetando el derecho europeo e internacional, según el primer informe de evaluación publicado este miércoles.

El diagnóstico de las organizaciones humanitarias es totalmente opuesto. En particular, denuncian que se están vulnerando los derechos humanos de los refugiados y que la UE incumple su obligación de ofrecer asilo a los que huyen de la guerra.

¿En cuánto se ha reducido la llegada de migrantes?

Desde el 20 de marzo han llegado a las islas griegas un total de 7.803 migrantes y refugiados. El 20 de marzo cruzaron el Egeo todavía 1.667 personas, mientras que el 23 no entró nadie. La media diaria de llegadas queda así en 251 migrantes. Esta cifra significa una caída del 87% respecto al promedio de 2.000 llegadas que se registró durante los meses de enero y febrero. Pero todavía sigue habiendo fuertes oscilaciones que muestran que los avances son reversibles: el 29 de marzo llegaron 766 migrantes.

“Europa no puede cerrar sus fronteras y su corazón al sufrimiento de perdonas que necesitan de forma urgente solidaridad y compasión”, ha denunciado este miércoles Cáritas Europa. Cáritas sostiene que el acuerdo UE-Turquía “vulnera el derecho a la protección internacional”.

¿Se ha devuelto a Turquía a todos los llegados a Grecia?

Las deportaciones a Turquía comenzaron el 4 de abril y su ritmo es mucho más lento que el de llegadas a las islas griegas. Frente a las 7.803 llegadas, sólo se ha devuelto a 325 personas. Entre los deportados no hay sirios y ninguno pidió asilo, según Bruselas. Se trata en su mayoría de paquistaníes y afganos.

La ONG Human Rights Watch (HRW) ha rebatido los datos de la Comisión. HRW sostiene que la primera ronda de devoluciones desde la isla griega de Chios a Turquía el 4 de abril fue “apresurada, caótica y vulneró los derechos de los deportados”. Según esta organización, al menos 13 de los deportados habían expresado el deseo de pedir asilo en Grecia y no pudieron hacerlo.

El atasco podría agravarse cuando se tengan que tramitar las peticiones de asilo de los sirios, dada la falta de medios del sistema de asilo griego. “En cuestión de días, se volverá a una situación normal en las islas”, ha dicho el comisario de Inmigración, Dimitris Avramopoulos, al ser preguntado por este desfase. Pero no ha explicado cómo. Organizaciones como Médicos sin Fronteras (MSF) han denunciado las malas condiciones en los centros de detención de migrantes en las islas griegas. “Hoy el centro de Moira está peligrosamente saturado y mucha gente duerme al aire libre, sin otra cosa que sábanas de plástico o cartones para protegerse de los elementos”, ha denunciado MSF.

¿Se han abierto canales seguros para los sirios entre Turquía y la UE?

Una de las claves del acuerdo UE-Turquía es la fórmula “uno por uno”: por cada sirio que se devuelva a territorio turco, la UE acogerá a otro sirio directamente desde los campos de refugiados de Turquía. El objetivo es abrir canales de inmigración legal. Pero hasta ahora sólo se ha trasladado a 103 refugiados sirios desde Turquía a Europa. Los únicos países que han participado en este esquema son Alemania, Finlandia, Holanda y Suecia.

Mientras tanto, sigue sin resolverse la situación de los 40.000 refugiados que llegaron a Grecia antes del acuerdo con Turquía y que se encuentran atrapados tras el cierre de la ruta de los Balcanes. En teoría, la mayoría de ellos deberían repartirse entre el resto de países de la UE, pero el ritmo de las relocalizaciones sigue siendo muy lento. El comisario Avramopoulos ha culpado a las mafias de la situación en el campamento de Idomeni, en la frontera entre Grecia y Macedonia. Los refugiados se niegan a trasladarse a otros refugios porque los traficantes les han prometido que se abrirá la frontera, ha dicho Avramopoulos.

¿Es Turquía un país seguro para los refugiados?

Bruselas sostiene que Turquía ya ha llevado a cabo la mayor parte de los cambios legales que permiten considerarlo un país seguro para los refugiados. Ha dado garantías de que renovará la protección temporal a todos los sirios que deporte la UE. Y está debatiendo medidas para garantizar que todas las personas deportadas desde las islas griegas tendrán acceso a los procedimientos de asilo en Turquía.

Las organizaciones humanitarias insisten en que Turquía no es un país seguro. Amnistía Internacional ha denunciado que desde enero las autoridades turcas han expulsado de forma irregular a Siria a varios miles de refugiados, pese a la situación de guerra. Por su parte, Médicos sin Fronteras alerta de que más de 100.000 personas están atrapadas en el distrito de Azaz (en Alepo, al norte de Siria) entre el frente controlado por Estado Islámico, el territorio bajo poder de los kurdos y la frontera de Turquía.

¿Qué ocurre con las contrapartidas ofrecidas a Ankara?

Hasta ahora, la UE ha pagado a Turquía 187 millones de los 6.000 prometidos para asistir a los sirios que se encuentran en territorio sirio. Pero la cuestión más polémica es la supresión de la exigencia de visados a los ciudadanos turcos que viajan a la UE. Los líderes europeos se comprometieron a liberalizar los visados en junio, y el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha dejado claro que si este plazo no se cumple, dejará de aplicar el resto del acuerdo.

En teoría, Ankara debe cumplir un total de 72 requisitos para que la UE suprima la exigencia de visados. Pero finalmente podrían imponerse las consideraciones políticas. Bruselas tiene previsto presentar un informe de progreso el 4 de mayo. Si Turquía respeta las condiciones, irá acompañado de una propuesta legislativa para el fin de los visados. El comisario Avramopoulos no ha querido precisar cuántos criterios cumple ya Ankara, aunque ha dicho que progresa adecuadamente.