EL SUMARIO DE LA PÚNICA AL DESCUBIERTO

El gestor suizo: “Granados me dio dinero en su despacho de consejero”

Entregó cantidades en metálico para que se ingresara en su cuenta en el país helvético cuando era consejero.

Francisco Granados, ex consejero de presidencia de la Comunidad de Madrid.

Francisco Granados, ex consejero de presidencia de la Comunidad de Madrid. Efe

Francisco Granados entregó físicamente en su propio despacho de la Consejería de Madrid dinero en metálico al gestor de su cuenta en Suiza para ocultar ese dinero, presuntamente obtenido de la corrupción, en el país helvético. Así lo ha narrado su gestor, Michael Trevor Langdon. “Granados me daba el dinero en su despacho”, aseguró el financiero ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que investiga la trama Púnica.

Durante su interrogatorio como imputado, el gestor ubicó estas entregas entre 2003 y 2005. El gestor recuerda que en aquella época Granados -actualmente en prisión incondicional- era consejero de Transportes. Aunque su ex socio David Marjaliza sitúa los pagos a Granados en la época como alcalde de Valdemoro, Trevor aseguró ante el juez que Granados le hizo entregas de dinero, siempre en metálico para no dejar huella, cuando ya era consejero.

Marjaliza aseguró al juez que algunas de las comisiones pagadas a éste se las entregó en el propio Ayuntamiento y el gestor asegura que utilizó su despacho de la Comunidad para sacar el dinero obtenido ilícitamente del país.

“¿No le resultó extraño que una persona con un cargo público, le llamara a su despacho para entregarle dinero en metálico?”, le preguntó el magistrado durante su interrogatorio, que consta en el sumario. “Si me lo pregunta ahora con lo que se ahora sí, pero en aquel entonces no”, respondió Trevor.

El gestor captaba clientes para el BNP Paribas. A Granados le conoció por un amigo suyo, Santiago García de Juana. Después, el ex alcalde le presentó a Marjaliza. También se mostró interesado en abrir una cuenta en Suiza su sucesor en la Alcaldía aunque finalmente decidió no seguir adelante con la idea. Granados mantuvo su cuenta en el país helvético hasta 2006, que ordenó cerrarla. “Subía en la Comunidad de Madrid y pensó que tener una cuenta fuera de España sin autorizar no era prudente”, explicó Trevor.

"Ni idea de donde sacaba el dinero"

En esa época, ya había sido nombrado consejero de Presidencia además de secretario general del PP madrileño y su nombre empezaba a hacerse conocido. Fue entonces cuando ordenó cerrar su cuenta. “No tengo ni idea de donde sacaba el dinero Granados”, explicó el imputado.

Trevor, estadounidense afincado en España desde los años 60, calculó en diez millones de euros el dinero desviado por Marjaliza a Suiza pero no pudo cifrar la cantidad escondida por el ex número 2 de Esperanza Aguirre.

“Granados siempre estaba sólo cuando me daba el dinero. Siempre me lo daba en efectivo. No dejaba huella”, indicó el gestor. Según relató, con el dinero que le daba se hacían operaciones de compensación. Había clientes que querían traer dinero a España y otros que lo querían ingresar. Así que el gestor quedaba con el que le daba el dinero para meterlo en su cuenta en Suiza y ese mismo dinero se lo entregaba a aquel que quería sacar dinero sin dejar rastro.

“Era una especie de servicio que esperaban los clientes. Hubiera sido más fácil ponerles en contacto pero me tomé muy en serio el aspecto del secreto bancario, aunque ahora ya no existe. Yo estaba en medio entre dos personas para que no se conociesen”, aclaró Trevor.

Por otro lado, Granados, al igual que Marjaliza, quedó en varias ocasiones con una persona del BNP Paribas, que se desplazaba a Madrid y con quien se reunían en el hotel Intercontinental, para hablar de su cartera y de cómo querían invertir su dinero. Sin embargo, el ex consejero de Presidencia dejó de reunirse una vez cerró la cuenta.

Llamada de alerta

Michael Trevor aseguró que dejó de tratar con Granados una vez cerró su cuenta. Sin embargo, los investigadores sospechan que realmente lo que hizo fue traspasar su cuenta a su socio para que siguiera gestionando su dinero pero ya sin su nombre, como un testaferro.

El gestor explicó que en el año 2013 Granados le llamó: “Me sorprendió mucho porque no nos habíamos visto en siete años. Me dijo que estaban alegando en el BNP que estaba detrás de la cuenta de Marjaliza. Yo le dije que para mi como cliente había muerto desde hacia siete años”.

En esas fechas, la Fiscalía suiza había abierto una investigación a Granados por mover dinero sin justificar siendo cargo público. “Hablo con el banco. Les digo que Granados está preocupado. Me dijeron pues que se presente aquí si quiere y hablamos de ello. Pero eso ya estaba en manos del fiscal suizo. Le dije pues si quieres ir allí perfecto pero yo no puedo hacer más”, señaló. Marjaliza también le llamó pero nunca llegaron a verse.

“El dinero era todo mío”

Por su parte, durante las confesiones de Marjaliza éste confirma que efectivamente abre una cuenta en 2003 en el BNP Paribas de Suiza con la ayuda de Granados. “Prefería tener el dinero fuera porque aquí me daba mucho miedo”, explicó el socio. Según relató, el dinero que guardó en el país helvético era suyo y no de Granados. “Ese dinero era todo mío. Cada uno tenemos que asumir nuestra culpa”, añadió.

Explicó que cuando Granados llega a la Comunidad de Madrid quiere cerrar su cuenta pero el banco no le deja. Al final, deciden que Marjaliza asuma su cuenta y él le pagaba el 1,6 millones de euros que guardaba el ex dirigente 'popular'. Sin embargo, no tiene documentación para probarlo porque quemó todo cuando un guardia civil alertó a Granados que le estaban investigando. “Me dice Paco, he coincidido a las 4 de la mañana en un bar con con un guardia civil con muchas copas que le había dicho que estaban investigando a un constructor de Valdemoro. Blanco y con asas. En ese momento yo quemo todo. Paco me dice, si hay cualquier cosa rómpelo. Yo ya llevaba mucho tiempo no sientiéndome a gusto conmigo mismo así que lo rompo todo”, indicó.