CORRUPCIÓN EN VALENCIA

El juez ya pone a Barberá en el punto de mira por el blanqueo en el PP

El magistrado remite el escrito al Senado para que acredite su aforamiento y poder iniciar una investigación. 

La exalcaldesa Rita Barberá en una intervención de Antonio Beteta en 2014

La exalcaldesa Rita Barberá en una intervención de Antonio Beteta en 2014 Flickr PP

El juez de Instrucción 18 de Valencia, encargado de la investigación por la 'operación Taula' y la pieza separada referente al presunto blanqueo de capitales en el grupo municipal del PP en Valencia, se ha dirigido al Senado para que acredite la condición de senadora de Rita Barberá. Con este paso, el magistrado pone en el punto de mira de la investigación a la exalcaldesa y abre la puerta a una próxima y posible imputación.

El escrito remitido al Senado es el paso previo para remitir la causa al Tribunal Supremo una exposición razonada de los hechos que podrían imputarse a Barberá. El magistrado abrió una pieza separada sobre la investigación por presunto blanqueo en el seno de la agrupación local del PP de Valencia en la que hay medio centenar de imputados (ahora llamados investigados). Las declaraciones de todos ellos finalizarán mañana, pero por el juzgado ya han pasado los concejales, exconcejales y asesores del partido. El juez ha remitido el escrito al Senado a un día de finalizar los interrogatorios.

LA MESA ESTUDIARÁ HOY EL ESCRITO

El escrito ha sido dirigido al presidente del Senado, Pío García-Escudero, y deberá ser estudiado en la Mesa que se reúne este mediodía. La acreditación del aforamiento de Barberá supone que la causa por blanqueo sería remitida al Tribunal Supremo, el órgano que deberá investigar a la senadora.

En su petición, a la que ha tenido acceso la agencia Efe, el magistrado solicita a la Mesa del Senado que "a los efectos de determinar la competencia del órgano judicial sobre hechos referidos a la causa penal referenciada que se sigue en este juzgado" remita "certificación sobre la condición actual de senadora en la presente legislatura" de Rita Barberá.

La exalcaldesa de Valencia permanece en reclusión (con algunas excepciones como su visita a la peluquería la semana pasada) desde que estallara un caso en el que están investigados la práctica totalidad del grupo municipal del PP actual en el Ayuntamiento (salvo un edil independiente), así como asesores, exasesores y exconcejales de su etapa. Todo el entorno de Barberá en el consistorio ha sido implicado en la operación de supuesto blanqueo de capitales a través de donaciones al partido. Varios exasesores que dejaron de trabajar para el PP admitieron que se les propuso realizar esa operación.

En Taula fueron detenidas además personal de su más estrecha confianza como la secretaria del grupo, Carmen García Fuster, en libertad y con una fianza pecuniaria de 150.000 euros.

Todo su círculo ha estado investigado, así que todas las miradas estaban puestas en Barberá, a quien el juez no ha podido dirigirse hasta ahora por su condición de aforada.

El escrito, que implica ya que la justicia ha puesto el foco en la senadora, llega un día después de que el jefe de Génova, Mariano Rajoy, saliera en su defensa: “Deberíamos saber por lo menos de qué se le acusa a Rita Barberá”.

También la respaldó el expresidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps. “No se ha llevado ni un paquete de rosquilletas”, dijo. Camps habló de ella como una “mujer extraordinaria, de primer nivel, de quien se sienten orgullosos los valencianos”.

Son prácticamente las únicas dos manifestaciones de respaldo a la exalcaldesa en unas semanas en las que tanto desde el entorno de Génova como desde el PP valenciano se le ha instado a dar explicaciones, aunque también se le ha protegido su aforamiento al situarla en la Diputación permanente del Senado.

La extodopoderosa alcaldesa tan solo emitió un comunicado en el que negaba cualquier implicación y remitió varios mensajes al móvil de la presidenta de los populares valencianos. “Cuidado con lo que decís”, les dijo.