Unas toallas grises perfectamente dobladas.
Leticia Pérez, experta en limpieza: "Este truco con sal gruesa deja tus toallas más suaves y esponjosas"
Si tus toallas han perdido suavidad y absorción con el tiempo, es posible que no las estés lavando de la manera correcta.
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Las toallas son uno de los textiles básicos de cualquier hogar, pero con el uso y el paso del tiempo pueden acumular malos olores, además de perder suavidad y perder su capacidad de absorción. Para evitar que esto suceda, es fundamental lavarlas de la manera correcta, y aunque pueda parecer algo fácil, hacerlo de la forma adecuada marcará la diferencia, haciendo que se puedan mantener frescas y esponjosas durante más tiempo.
Aunque puede no quedar clara la forma de hacerlo, gracias a la experta en limpieza Leticia Pérez podemos conocer su truco para que las toallas queden más suaves y esponjosas. La creadora de contenido ha aprovechado su cuenta de Instagram @ordenotucasa para compartir una serie de trucos sencillos y efectivos para que estos textiles se mantengan en el mejor estado posible.
Antes de limpiar las toallas, es imprescindible elegir las más adecuadas en función del uso que se les vaya a dar. Es muy habitual que no se preste atención a este detalle, pero puede marcar la diferencia. Elegir el gramaje adecuado influye en la comodidad y absorción, pero también en la durabilidad y mantenimiento de las toallas, pues cada una requiere sus propios cuidados. Los tres tipos de gramajes disponibles son los siguientes:
- Gramaje bajo (300-400 g/m²): son las más ligeras, con un secado rápido y perfectas para llevar al gimnasio, a la playa o a los viajes. Tienen a su favor que ocupan poco espacio y absorben la humedad de forma eficiente, sin que sean muy pesadas.
- Gramaje medio (400-600 g/m²): son las toallas más comunes para usar a diario en casa, pues ofrecen el equilibrio ideal entre absorción, suavidad y tiempo de secado. Son ideales para la hora del baño o la ducha.
- Gramaje alto (600-800 g/m²): son las más gruesas, absorbentes y esponjosas, lo que les aporta un extra de confort. Este es el gramaje preferido por Leticia Pérez, que valora especialmente que se mantengan mejor a lo largo del tiempo.
Cómo lavar las toallas
Como especialista en limpieza, Leticia Pérez tiene claro cómo lavar las toallas para que se mantengan suaves y esponjosas. En este sentido, recalca la importancia de utilizar los productos adecuados y evitar aquellos que puedan llegar a dañarlas a lo largo de todo el proceso de lavado.
En el caso de las toallas nuevas, la experta aconseja lavarlas antes del primer uso, sustituyendo el suavizante por vinagre y añadiendo sal gruesa al tambo de la lavadora. Con este sencillo truco se consiguen fijar los colores y suavizar las fibras, lo que mejora la calidad y la durabilidad de las toallas desde el primer momento.
Una de sus recomendaciones más importantes es la de evitar el exceso de detergente, pues este puede llegar a acumularse en las fibras y hacer que estas se endurezcan, lo que afectará a la suavidad de las toallas. También desaconseja emplear suavizantes químicos, y prefiere sustituirlos por vinagre blanco, una alternativa natural que ayuda a que las toallas se mantengan absorbentes y esponjosas.
Por último, Leticia Pérez habla de la necesidad de usar secadora a temperatura baja o media, además de añadir unas pelotas de secado para que así se potencie la suavidad de los tejidos. Un secado apropiado es fundamental para que no se acumule la humedad, y al mismo tiempo que se pueda prevenir la aparición de malos olores.
Más allá de estos consejos, la especialista en limpieza aconseja que en cada casa haya tres juegos completos, incluyendo toallas de baño, de manos y de rostro, de forma que siempre habrá toallas limpias y listas para utilizar. Y cuando llegue el momento de lavarlas, hacerlas según sus indicaciones para que se mantengan suaves y absorbentes, como si fuesen nuevas.
Otros trucos para que las toallas queden suaves
Además de las recomendaciones de Leticia Pérez, existen otros trucos que es conveniente tener en cuenta para conseguir que las toallas queden suaves al lavarlas:
- Vinagre y limón: el vinagre es un gran aliado para suavizar las toallas, llenando un barreño con agua fría y agregando un poco de vinagre blanco y limón, y sumergiendo las toallas para que actúe, para luego enjuagar con agua fría y lavarlas con normalidad. También se puede optar por poner el vinagre en el compartimento del detergente de la lavadora.
- No uses lejía ni suavizante: a pesar de que parezca que el suavizante hará que las toallas queden más suaves, realmente no es así. Por ello, es preferible que, si lo usas, lo hagas en muy poca cantidad, y solo cuando ya se hayan lavado las toallas varias veces tras estrenarlas.
- No cargues en exceso la lavadora: no cargues demasiado la lavadora. Aunque hay que ahorrar agua, si se carga la lavadora al máximo y la ropa está demasiado apretada dentro del tambor, esto no es beneficioso ni para el electrodoméstico ni para las prendas de ropa, ni tampoco para las toallas.
- Lava en corto y en frío: usa un programa de lavado en frío y de duración corta, lo que ayudará a la suavidad y limpieza de las toallas.
- Tiende a la sombra: nunca tiendas las toallas al sol, ya que las resecará y hará que se estropeen con mayor rapidez. En su lugar, ponlas a secar en una zona aireada, pero sin sol directo, lo que hará que queden mucho más esponjosas. Si tienes secadora, quedarán mejor, pero gastarás mucha más energía.