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Hay hoteles que son mágicos por su arquitectura. Otros por la decoración de sus interiores y otros, por el lugar que ocupan. Pero luego está la grandeza de los espacios que acogieron a personalidades increíbles cuyos fantasmas, en el buen sentido de la palabra, buscas en cada habitación y en cada pasillo.

Este es el caso del Casual Rinascimento Firenze, ubicado en la ciudad italiana donde las piedras son capaces de contar impresionantes historias y el arte se respira en cada rincón. Ubicado en un palacio del siglo XIII con alma renacentista, este hotel de una cadena española se asienta donde vivió la condesa Maria Giulia Niccolini, la descendiente de Lisa Gherardini, la mujer que más consenso ha conseguido entre la crítica como la misteriosa modelo que fue inmortalizada por Leonardo da Vinci en el cuadro de la Mona Lisa.

El Palazzo d’Anghiari está vinculado en sus orígenes al esplendor de la Florencia de los Médici. Fue donado en 1435 al condotiero Baldaccio d’Anghiari, héroe militar y figura influyente de la época, del que cogió su nombre para convertirse en una pieza de la historia de la militarización mercenaria del Quattrocento, cuando condotieri como él se ganaban el favor de la ciudad‑estado mediante el poder de las armas.

Una de las habitaciones de este hotel donde se ha fusionado la historia con elementos actuales.

Una de las habitaciones de este hotel donde se ha fusionado la historia con elementos actuales. E. E.

Después, la propiedad fue pasando de noble en noble, acogiendo a familias como los Ricci, Pepi, Seriacopi, hasta llegar a los Bartolini-Baldelli, emblemas del auge textil toscano. Pero el momento más singular de su historia, como hemos destacado ya, ocurrió en el siglo XIX, cuando se convirtió en la residencia del conde Bernardo Pecori-Suárez y de su esposa Maria Giulia Niccolini.

Descendiente de un icono

Maria Giulia Niccolini, una mujer culta y sensible, representó el espíritu refinado de la aristocracia florentina del Ochocento. Aunque no se sabe la fecha exacta de su nacimiento, sí se conoce cómo fue su vida en la segunda mitad del siglo XIX, donde apoyó iniciativas culturales y mantuvo el gusto por la pintura y las artes decorativas, perpetuando así la huella estética de sus antepasados.

Su linaje enlaza este palacio con una de las figuras más universales del arte: Lisa Gherardini, la Mona Lisa, cuyo rostro ha atravesado siglos de misterio y fascinación. Que un hotel actual conserve ese legado convierte a la estancia en una experiencia casi museística, donde dormir equivale a viajar en el tiempo.

Frescos del siglo XVIII que se han rehabilitado para el disfrute del cliente.

Frescos del siglo XVIII que se han rehabilitado para el disfrute del cliente. E. E.

Además, desde su incorporación a la cadena española Casual Hoteles en el año 2022, el edificio ha sido restaurado por el prestigioso estudio boloñés Rizoma Architetture, reconocido internacionalmente por su habilidad para fusionar patrimonio y modernidad.

Su propuesta interior recrea los pilares del Renacimiento (arte, ciencia, espiritualidad y entretenimiento), con un lenguaje contemporáneo que dialoga con frescos del siglo XVIII y con las reinterpretaciones artísticas inspiradas en la Mona Lisa que decoran las habitaciones 203 y 307, perfectas para quienes quieran dormir entre genios y fantasmas.

Situado en Via dell’Anguillara, a solo cinco minutos a pie de los Uffizi o del Duomo, el Casual Rinascimento Firenze & Spa cuenta con 37 habitaciones y suites repartidas entre tres palacios interconectados. El hotel mantiene la filosofía pet friendly característica de la cadena, permitiendo alojamiento gratuito de mascotas, y combina el encanto de la historia con un espíritu más contemporáneo.

Además, cuenta con un spa que se emplaza sobre los restos de un antiguo anfiteatro romano, donde la relajación viene dada por la espiritualidad del lugar y su arquitectura.

Terrazas del hotel Casual Rinascimento Firenze.

Terrazas del hotel Casual Rinascimento Firenze. E. E.

Como decíamos, el hotel actual incluye un trío de palacios, con el Palazzo delle Poste y el Palazzo Baldaccio, donde se han conservado sus estructuras medievales que han sido interpretadas para fusionar el ayer con el mañana en un lugar perfecto para el presente. No podemos olvidarnos de las terrazas de algunas habitaciones desde donde es posible observar los campanarios florentinos que se alzan desde aquí como una postal viva.