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España cuenta con un patrimonio cultural y arquitectónico muy importante, donde destacan especialmente sus numerosas iglesias románicas, un estilo arquitectónico que tuvo su auge entre los siglos XI y XIII, y que está muy relacionado con la expansión del cristianismo por el continente.

Este estilo está caracterizado por contar con unas formas simples y robustas, arcos de medio punto, bóvedas de cañón y muros de piedra imponentes, además de un gran simbolismo en su ornamentación escultórica.

Podemos encontrar iglesias románicas por todo el país, pero la gran mayoría están en el norte de España, a lo largo del Camino de Santiago y en regiones como Castilla y León, Galicia, Asturias, Aragón y Cataluña, entre otras.

Aunque hay una gran cantidad de templos para elegir y visitar, existe una iglesia románica única que data del siglo XII y que debes visitar por su gran belleza, teniendo como elemento característico un unicornio en su fachada.

Para visitarla tenemos que irnos a la provincia de Burgos, concretamente a la Iglesia de San Andrés, en Soto de Bureba, una pequeña localidad perteneciente al municipio de Quintanaélez, en la comarca de La Bureba, al norte de la provincia castellanoleonesa.

¿Cómo es la Iglesia de San Andrés?

La Iglesia de San Andrés es una iglesia románica que data del siglo XII, y aunque no cuenta con tanta popularidad como otras grandes iglesias de Castilla y León, su valor se encuentra en que es capaz de representar la arquitectura religiosa rural que se extendió en los siglos XII y XIII por pequeños pueblos españoles.

Este templo religioso es uno de los exponentes más importantes del románico burgalés, siendo una iglesia que está construida en sillería de arenisca y caliza y formada por dos naves. La principal es más antigua y posee un ábside semicircular y un presbiterio rectangular.

El arco exterior de la Iglesia románica de San Andrés.

El arco exterior de la Iglesia románica de San Andrés. E.E.

También llama la atención de la iglesia el tramo de crucero que posee una bóveda esquifada, que es un ejemplo único del románico de la región, siendo otro de los puntos destacados de esta construcción religiosa que merece una visita.

No obstante, si hay algo que llama especialmente la atención de esta iglesia parroquial es su portada, abocinada, de triple arquivolta y el arco rebajado apoyado sobre las jambas, pero también por sus motivos representados en los arcos exteriores.

Entre ellos podemos encontrar desde un unicornio a una mujer danzando, pasando por un demonio con rabo, el Agnus Dei acompañado por San Juan Bautista y el profeta Isaías y distintos animales monstruosos y fantásticos, como arpías, dragones…

Entre las arquivoltas y la puesta nos encontramos con una serie de medallones circulares esculpidos cuya interpretación es compleja, y aunque se sigue estudiando su significado, por el momento solo se cree que guardan relación con los signos del zodiaco, aunque no se ha podido confirmar.

Continuando con las características destacadas de la Iglesia de San Andrés, hay que hacer mención a la inscripción del arco de entrada al templo, fechada en 1175, en la que se puede leer el nombre de los autores de la portada.

La iglesia fue declarada Monumento Nacional en 1981, si bien es necesario recordar que, a lo largo del tiempo, y en especial durante el siglo XX, fue objeto de diferentes modificaciones y restauraciones para recuperar su aspecto y estructura, pues hubo derrumbamientos a causa del agua.

Derrumbe y reconstrucción

Como decimos, la Iglesia de San Andrés sufrió a finales de los años 80 un derrumbe como consecuencia del debilitamiento de los soportes que separaban las dos naves. Esto obligó a poner en marcha un proyecto de restauración, que corrió a cargo de los Darío Álvarez Álvarez, Josefina González Cubero y Miguel Ángel de la Iglesia Santamaría.

Su actuación fue premiada por el Colegio de Arquitectos de Castilla y León, ya que el proyecto fue capaz de preservar el enorme valor cultural del monumento, evitando de manera intencionada una reconstrucción literal alejada de los tiempos del momento.

Con la reconstrucción se consolidó el edificio al mismo tiempo que se creó una estructura que permitió a la iglesia recuperar el carácter perdido tras sufrir el derrumbe. En lugar del derruido muro de separación de las dos naves, se construyó una nueva fábrica para definir dos ámbitos diferenciados: una nave única al interior y un patio-jardín al exterior.

Para acceder a este último, se colocó una puerta de cobre, además de llevar a cabo otras intervenciones destacadas como la iluminación de la nave a través de tres pequeños huecos verticales. La reconstrucción de parte de la torre fue necesaria para recuperar la imagen de la iglesia en el paisaje.

La Iglesia de San Andrés es parte del patrimonio arquitectónico de Castilla y León, una iglesia única que merece la pena visitar y que se encuentra en un entorno bonito y tranquilo como Soto de Bureba

Para llegar a ella se debe tomar la N-I o A-1, con dirección a Irún, para llegar hasta Briviesca. En esa ciudad hay que desviarse por la carretera que lleva hacia Cornudilla, en donde se enlaza con la N-232. Siguiendo esta carretera hacia Pancorbo y, al llegar a Quintanaélez, a mano izquierda está el camino que lleva hasta Soto de Bureba.

El mencionado templo es el gran atractivo de este pequeño pueblo que ha ido perdiendo población con el paso de los años hasta tener apenas dos habitantes a fecha 1 de enero de 2024 (INE).