Con sus nueve provincias, Castilla y León es la más extensa de las comunidades autónomas de España. En sus territorios se pueden encontrar fabulosos pueblos y localidades que resaltan por su gran belleza, además de un aire rural y particular. Rodeados de naturaleza, ricos en monumentos, museos e iglesias, sin olvidar la variada y exquisita gastronomía, son algunas de las características de estos lugares. Todo ello crea el escenario perfecto para disfrutar de una escapada en cualquier época del año, siendo los lugares más destacados los siguientes:

Puebla de Sanabria.

Puebla de Sanabria.

Aguilar de Campoo, Palencia

Es un punto clave en el itinerario del románico de la provincia palentina, ya que en Aguilar de Campoo destacan la colegiata de San Miguel, del siglo XIV y con una reconocida colección de piezas, el monasterio de Santa María la Real y la ermita de Santa Cecilia con su carismática torre. Además, este pueblo tiene un característico olor a galletas: en la década de los 60, nueve de cada diez consumidas en España salían de alguna de sus cinco fábricas, en la actualidad quedan tres.

Mogarraz, Salamanca

Situado en el corazón del Parque Natural de Las Batuecas, Mogarraz es un Conjunto Histórico y Artístico, y gracias a su aislamiento natural ha conservado a la perfección su arquitectura civil y militar de tramonera y piedra. Se trata de una villa medieval construida y repoblada en el siglo XI por franceses, gascones y roselloneses. Además, conserva sus tradiciones folclóricas, culturales y religiosas en los dinteles esculpidos en sus puertas. Entre sus calles se puede encontrar al Cerdo de San Antón, alimentado por los lugareños hasta que es sorteado en las fiestas locales, una tradición que se viene haciendo desde el siglo III.

Medinaceli, Soria

Conocida como la 'perla medieval de Soria', el origen de Medinaceli se remonta a la antigua Occilis, ciudad de los belos y municipio post-romano. Destacan sus laberínticas y estrechas calles, además del arco romano, el único en España con tres ojivas, la colegiata del siglo XVI y su Plaza Mayor de estilo castellano.

Covarrubias, Burgos

Covarrubias debe su nombre a las cuevas rojizas que se encuentran en los alrededores. Entre sus calles se pueden apreciar las características típicas de la arquitectura de Castilla: casas de planta baja de piedra, balcones de madera y amplios soportales. Hasta la segunda mitad del siglo XVI estuvo amurallada, pero posteriormente fue derribada siguiendo las órdenes del médico personal de Felipe II para sanear la localidad.

Puebla de Sanabria, Zamora

Se sitúa al noroeste de la provincia de Zamora y esta comarca es conocida principalmente por el Parque Natural del Lago de Sanabria: la marisma de origen glaciar más grande de la Península Ibérica y una de las mayores de Europa. Puebla de Sanabria es una de las localidades más antiguas de Zamora y antiguamente era la estación de paso entre Castilla y Galicia. Cuenta con un gran centro histórico muy bien conservado, además de buena parte de sus murallas.

Puebla de Sanabria.

Puebla de Sanabria.

Castrillo de los Polvazares, León

Este pueblo leonés es ejemplo de la tradición centenaria que se conserva casi a la perfección con sus casas construidas en piedra y las calles empedradas. Muy cerca de Astorga, la tradición de la Maragatería está muy presente, en la que resalta el cocido maragato, que se sirve del revés: primero las carnes, después las verduras y finalmente la sopa.

Castrillo de lo Polvazares.

Castrillo de lo Polvazares.

Urueña, Valladolid

Urueña es la primera Villa del Libro de España. Esta distinción le fue otorgada en 2007 por su empeño en recuperar los espacios públicos como lugares para la celebración de eventos ligados a la literatura. Cuenta con más de diez librerías y cinco museos que se distribuyen en su trazado medieval del siglo XII, uno de los más bellos de Castilla y León.

Bonilla de la Sierra, Ávila

Es un pueblo muy pequeño, con escasos 150 vecinos, y situada a más de 1.000 metros sobre el nivel del mar. Destaca su Iglesia Colegiata de San Martín, del siglo XV y con un retablo barroco del XVII, el castillo defensivo donde vivió el obispo de Ávila y el puente medieval de Chuy, de estilo románico.

Pedraza, Segovia

Se trata de una localidad amurallada casi en su totalidad y con la puerta de la villa como única entrada y salida. Pasear por su casco antiguo es una bonita actividad, pero no hay que olvidarse de su castillo, hoy convertido en Museo Ignacio Zuloaga, y su plato característico, el cordero asado.

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