Islote de San Clemente. Foto: Turismo Rías Baixas
La ermita en ruinas en una isla gallega solo se puede visitar cuando la marea está baja: "Una maravilla"
Los expertos no terminan de ponerse de acuerdo sobre su fecha de fundación, se estima que fue construida en el siglo XVIII
Puede interesarte: El pueblo de Galicia donde comer genial y que poca gente conoce: "Maravillosa experiencia en todos los sentidos"
Ahora que el buen tiempo parece asomarse por la ventana, llega el momento de empezar a planear escapadas de fin de semana. En este contexto, Galicia ofrece paisajes de todo tipo: desde verdes montañas hasta rincones de playas verdaderamente especiales.
Entre esa amplia lista de destinos destaca el islote de San Clemente, también conocido por muchos como Santo do Mar, una joya paisajística que se encuentra a los pies del arenal del mismo nombre y que solo se puede visitar cuando la marea está baja.
Una ermita en ruinas de la Edad Media
Vista aérea islote de San Clemente, Marín. Foto: Vive O Morrazo
San Clemente se une a la playa de Santo do Mar a través de un istmo arenoso. Con una superficie de apenas 1,4 hectáreas y una altura de 14 metros en su punto más alto, esta isla deshabitada conserva algún vestigio de épocas pasadas, como las ruinas de una antigua ermita.
Precisamente, la ermita de San Clemente es la verdadera protagonista de este artículo. Aunque los expertos no terminan de ponerse de acuerdo sobre su fecha de fundación, se estima que fue construida en el siglo XVIII.
Construido en sillería, el edificio de piedra aún mantiene intacta parte de su estructura, como la entrada y un arco de medio punto en la zona del altar. Antiguamente tenía lugar una famosa y concurrida romería, pero hoy en día solo se acercan unos pocos curiosos cuando la marea baja.
Los orígenes de la ermita de San Clemente, como ya hemos indicado, podrían remontarse a hace más de 300 años, aunque existen indicios de un posible uso más reciente del edificio, debido a los restos de cemento encontrados en el entorno.
Poco más se sabe sobre esta pequeña y antigua capilla, salvo que, cuando llega el buen tiempo, algunos se atreven a cruzar la lengua de arena que une la playa de Santo do Mar con la isla de San Vicente para explorar sus alrededores.
Un dato curioso sobre el nombre de esta isla es que está unido a historias de guerreros, marinos y poetas. De hecho, se dice que fue testigo indirecto de la épica de los marineros gallegos que participaron en la Reconquista de Sevilla en el día de San Clemente, el 23 de noviembre de 1248.
Leyenda o realidad, la isla de San Clemente es uno de los principales atractivos de Marín y alrededores. "Una maravilla de la naturaleza", dice una de las pocas reseñas en Google. Otra recuerda: "En los momentos de marea baja se puede ir hasta allí andando por el pasillo que forma la arena".
El islote es todavía de dominio privado y pertenece a 'Os de Nores', herederos de Antonio Piñeiro. Hace algunos años, estuvo a la venta en el portal inmobiliario Idealista por un precio de 300.000 euros.
No obstante, esto provocó bastante revuelo y llevó al BNG a presentar una moción en el Pleno del Concello de Marín para que la propiedad pasase a ser de titularidad pública. "Podría convertirse, mediante las acciones necesarias, en un importante reclamo turístico", expusieron los nacionalistas.