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¿Qué pasaría con Vigo si subiese el nivel del mar?

¿Se perdería todo lo que se ha ganado al mar? ¿Desaparecerían barrios marineros como Bouzas o el Berbés? ¿Podríamos vivir en las mismas zonas de la ciudad?
Mapa de Vigo simulando una subida del nivel del mar de 20 metros
Mapa de Vigo simulando una subida del nivel del mar de 20 metros
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Una de las consecuencias del cambio climático es la subida del nivel del mar, que muchos científicos han identificado ya como el signo inequívoco de que nuestro planeta está sufriendo. Aunque en el último siglo se ha observado un crecimiento de unos veinte centímetros, los expertos aseguran que desde la década de los 90 el crecimiento se ha acelerado y podría incluso haberse duplicado esa cifra.

Así, en los próximos 100 años, se calcula que el mar subirá algo más de 50 centímetros: en el próximo milenio hablaríamos de aproximadamente 3,60 metros si el ritmo de aceleración se estabilizase. Frenar este aumento de la velocidad a la que sube el mar es precisamente el objetivo de todos los acuerdos sobre el clima para evitar el calentamiento global, pues las consecuencias para el planeta si no se consigue podrían ser devastadoras.

¿Qué ocurriría entonces con las ciudades que están rodeadas por el agua? Vigo, al igual que otras muchas ciudades gallegas, vería muy afectado su casco urbano si el nivel del mar subiese significativamente. Gracias a un simulador, hemos podido ver qué ocurriría con la ciudad olívica si el mar aumentase en los próximos siglos.

5 metros: vuelta al Vigo original

Mapa de Vigo simulando una subida del nivel del mar de 5 metros

Si las previsiones se cumplen, este es el escenario más probable para el Vigo del año 2.120: el mar recuperaría su sitio y habría que decir adiós a los terrenos ganados. El Puerto perdería la terminal de Bouzas, la Lonja, el muelle de trasatlánticos, la terminal de Contenedores e incluso los puertos deportivos de As Avenidas y Punta Lagoa y la ETEA también se vería afectada.

Si avanzamos por la costa hacia el sur, la playa de Samil también desaparecería, así como todo el complejo deportivo que se encuentra en la punta sur; y la marisma del Lagares se inundaría. En el caso de Coruxo, sufriría consecuencias más graves: el Vao y Canido quedarían completamente sumergidos y el mar llegaría a anegar gran parte de los terrenos del Club de Campo, así como el puente de Toralla y parte de la isla. Las islas de San Simón, en Redondela, y Tambo, en Marín, quedarían totalmente bajo el agua en este punto.

9 metros: la gran crecida del Lagares

Mapa de Vigo simulando una subida del nivel del mar de 9 metros

Si con los primeros cinco metros había que despedir al Puerto, al llegar a los 9 metros de subida se perdería la isla de Toralla, casi todo Coruxo y las marismas del Lagares y sus aledaños. El río llegaría a inundar la depuradora, la carretera de Camposancos y una pequeña parte de la fábrica de Stellantis.

En el centro de la ciudad olívica, se anegaría toda la avenida de Beiramar, parte de la calle Arenal y la estación de Guixar. Se perderían astilleros como el de Barreras, que quedaría completamente sumergido, y de Vulcano sobreviviría solo una parte. Barrios como Bouzas y O Berbés empezarían a perder sus calles más cercanas al agua, incluso aquellas que no son terreno ganado al mar.

20 metros: adiós Toralla, adiós Balaídos

Mapa de Vigo simulando una subida del nivel del mar de 20 metros

La isla de Toralla sería un recuerdo ya en este nivel de crecida del Atlántico, pues de ella no quedaría absolutamente nada. Lo mismo ocurriría con Coruxo y el parque industrial de Balaídos, que quedaría sepultado bajo el Lagares. Bouzas también estaría prácticamente entera bajo el agua, al igual que la Plaza de Compostela y todo lo que esté por debajo de la calle Rosalía de Castro.

De la ETEA y el parque industrial de A Riouxa también se perdería casi todo, aunque el barrio de A Guía seguiría manteniendo casi todo su territorio debido a su situación a mayor altura. Las islas Cíes también empezarían a verse afectadas y se perdería la playa de Rodas, así como el puente romano que une las dos islas norte.

40 metros: se pierde el Casco Vello

Mapa de Vigo simulando una subida del nivel del mar de 40 metros

Tras el Puerto, viene todo lo demás, y llegados los 40 metros de aumento del nivel del mar, Vigo perdería todo su casco antiguo. El agua llegaría hasta la antigua muralla, a la altura del Castillo de San Sebastián (tras el edificio del Concello), y pocos barrios se salvarían del desastre.

De la zona centro no quedaría siquiera la calle Príncipe, y el agua rodearía la estación intermodal de Urzaiz. De A Guía solo quedaría el monte y toda la zona habitada que se encuentra en sus laderas, lo mismo ocurriría con el monte de O Castro.

El barrio de Coia se conformaría como una península, unida al resto de la ciudad por la Plaza de América: el mar anegaría la avenida de Europa, Bouzas y San Miguel de Oia, aunque el Carmen y Castelao lograrían sobrevivir. Por el otro lado, el Lagares inundaría todo menos el barrio de Castrelos, aunque sí desaparecería el parque.

Si se observan municipios del área metropolitana, en todos ocurre algo parecido: el mar y el río Miñor anegarían ya Baiona, A Ramallosa, Sabarís, Nigrán y Gondomar, únicamente Monteferro se erigiría como una pequeña isla. Por su parte, el Miño harbría ganando terreno hasta llegar a O Porriño, sumergiendo a su paso O Rosal, parte de Tomiño, Tui y toda la zona industrial de Atios (O Porriño), además de Salvaterra. El Tea también habría aumentado y llegaría a todo el municipio de Ponteareas.

Hacia el norte, Redondela y Cesantes desaparecerían en estas circunstancias, así como Arcade y Ponte Sampaio. Vilaboa, Moaña y Cangas perderían toda su zona portuaria y Cabo Home sería una isla sobre el Atlántico.

60 metros: Vigo, casi sumergido

Mapa de Vigo simulando una subida del nivel del mar de 60 metros

Aunque este escenario es, además de altísimamente improbable, muy lejano, resulta curioso observar cómo las parroquias más extensas de la ciudad serían las únicas que sobrevivirían a la catástrofe. Si bien en el centro todavía permanecerían el Carmen, O Castro y el Calvario al completo, todo lo que había alrededor se esfumaría bajo el océano.

Matamá, Castrelos, Beade, Bembrive, Cabral y Candeán todavía mantendrían sus terrenos casi intactos, así como Valladares, la parroquia más alejada del mar. De Baiona no quedaría más que Baíña y la península do Morrazo sería prácticamente una isla. La ciudad de Pontevedra quedaría completamente sumergida bajo el Atlántico, al igual que los cascos urbanos de Vilaboa, Moaña, Cangas, Bueu y Marín.

Si bien es complicado que el mar llegue a subir a este nivel, la comunidad científica coincide en que sí existe una tendencia de aumento de los océanos y sí podría llegar a ser preocupante a medio plazo (siempre haciendo referencia a décadas o incluso siglos). Por esta razón, existen numerosas iniciativas que tratan de reducir al máximo el impacto humano en el planeta, que hasta ahora ha demostrado ser mayoritariamente negativo. Reducir, reutilizar y reciclar, el mantra que las generaciones posteriores a 1990 han escuchado una y otra vez, está en nuestra mano y podría marcar esa diferencia entre cuidar nuestra casa o quedarnos sin planeta.

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