Manuel Escribano salió al ruedo tras recibir 20 puntos de sutura en la oreja.

Manuel Escribano salió al ruedo tras recibir 20 puntos de sutura en la oreja. Salvador López Medina

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Toros

El Fandi encandila a Huelva y un heroico Escribano amplía su leyenda en el histórico regreso de Miura

El primero le arrancó el lóbulo de la oreja a Escribano cuando ponía banderillas, pero salió a matar a sus dos toros.

Alejandro Conquero ha tenido una actuación muy digna ante su primer toro.

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El tercer festejo de Colombinas en Huelva tenía un gran aliciente: el histórico regreso de la ganadería de Miura tras más de 50 años y no dejó indiferente a nadie.

Primero por los pesos. Dos de esos toros sobrepasaron los 600 kilos, nada usual en esta plaza de segunda categoría, y después por el juego del tercero y, sobre todo, del buen cuarto.

Y también por la actuación de los toreros. Alejandro Conquero tuvo una actuación muy digna ante su primero al que cortó una oreja tras bridarlo a la memoria de su padre, Pepe Conquero, fallecido recientemente en Perú.

Tuvo nobleza al principio, pero se fue orientando conforme avanzaba la lidia. Sin embargo, se encontró a un Conquero firme y dispuesto a salir del ostracismo tras cuatro años sin torear en su plaza, cortándole una oreja.

Manuel Escribano tuvo otra tarde heroica y sigue agrandando su leyenda con este hierro después de que el primero de la tarde le arrancara el lóbulo de la oreja de un pisotón y saliera de la enfermería como si nada para matar a sus dos toros en una tarde que mereció un premio mayor y que se quedó en una vuelta al ruedo.

El Fandi, tras varios años de ausencia, encandiló a los tendidos. Al cuarto, el mejor de la tarde, le puso hasta cinco pares de banderillas con cierta polémica porque el presidente le negó inicialmente el permiso.

Bronca aparte y que le puede costar una sanción, el torero granadino convirtió el tercio de banderillas en un auténtico espectáculo, con dos pares al violín, parando al animal y demostrando esa forma física de la que siempre alardeó.

Ya con la muleta hizo una faena marca de la casa. Comenzó espatarrándose de rodillas, a veces torea así mejor que de pie, y la faena fue tomando vuelo a su manera con el toro siempre queriendo ir a más y llegando cada vez más al tendido.

El Fandi sale por la puerta grande de La Merced en Huelva.

El Fandi sale por la puerta grande de La Merced en Huelva. Salvador López Medina

Tanto que un pinchazo y un descabello no impidieron que La Merced reclamara con fuerza las dos orejas.

Lo de Escribano es otra historia. Cuando empezaron a circular por el tendido las imágenes de su oreja prácticamente colgando nadie imaginó que a los pocos minutos pisaría de nuevo el albero. O sí.

Y así fue. Después de que los médicos le reconstruyeran el lóbulo con una veintena de puntos de sutura, el de Gerena reapareció para lidiar el tercero tras correr turno.

Compartió de nuevo banderillas con El Fandi, levantando a toda la plaza con otra demostración de pundonor. Sin embargo, no tuvo su tarde con el lote y apenas pudo lucirse.

Tampoco pudo redondearla con el quinto, al que recibió en la puerta de chiqueros con una larga cambiada de infarto al igual que el tercio de banderillas. Pero el animal no le regaló una embestida en la muleta, hasta que logró sacárselos uno a uno.

El público pidió un mayor premio con fuerza más por su pundonor, que por la actuación, pero el presidente le denegó la oreja a pesar de que casi se deja la suya.

Con el último Conquero quiso rematar su tarde en su plaza, pero tras un espectacular tercio de varas arrancándose de lejos y con franqueza al peto y de banderillas con dos buenos pares de David Adalid, se quedó sin toro y todos sus intentos fueron en vano. Tampoco estuvo acertado con la espada.