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Aparatosa cogida de Morante de la Puebla en la Maestranza: una cornada “muy grave” de 10 centímetros le perfora el recto

Borja Jiménez perdió la Puerta del Príncipe por la espada. Podría haber cortado hasta cinco orejas en su conjunto y salió por la Puerta de Cuadrillas.

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Volvía el genio de La Puebla para redondear su paso por la Feria de Abril, pero transitó de la gloria al infierno en unos segundos.

Sobre todo porque a su primero ya le había cortado una oreja y el público tenía la esperanza de que abriera por derecho la Puerta del Príncipe en este Lunes de Pescaíto, después de la grandiosa faena del pasado jueves en la que estuvo a punto de que lo sacaran por la misma sin trofeos, cuando se necesitan tres.

Pero destino caprichoso le tenía guardado el percance cuando estaba toreando con el capote al cuarto de la tarde. De nombre Clandestino de la ganadería de García Jiménez, se le vino encima y le hirió en el muslo.

Tuvo que ser trasladado de urgencia a la enfermería porque el pitón le caló.

La cornada de pronóstico "muy grave", según el parte médico de la enfermería de la plaza, es una herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros que lesiona parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 centímetros.

El torero ha quedado bocabajo sobre el albero, echándose mano a la zona donde presumiblemente lleva la cornada, con claros gestos de dolor.

Antes, a su primero, le había cortado un oreja ante un público expectante porque era su última corrida del ciclo abrileño, tanto que antes de dar el capotazo ya se lo estaban cantando, sobre todo el tendido de sol.

Pero al césar lo que es del césar. A 'Pelifino' lo recibió por garbosas chicuelinas, aprovechando la inercia y que el animal ya comenzó a quedarse corto. Hubo dos o tres sublimes como todo lo que toca Morante

Morante de la Puebla tras la cogida.

Morante de la Puebla tras la cogida. Lances Maestranza

Lo cuidó mucho en el peto para enjaretarle a la salida unas gaoneras muy personales, con el mentón en el pecho, de trazo curvo y al ralentí.

En la muleta el animal tuvo mucha calidad, pero le faltó un tranco más ante un Morante cada vez más asentado en la faena. Hubo tres que fueron pura delicia, con los riñones totalmente encajados y ligados en un palmo de terreno.

Sin llegar a poder redondear la obra, los últimos naturales a pies juntos fueron muy de muchos quilates para llevarse toda la taquilla. Cortó una oreja de ley tras tirarse muy recto y salir con la taleguilla rota.

Borja Jiménez pierde la Puerta del Príncipe

Quien casi roza la gloria fue Borja Jiménez, pero la dejó escapar. Hubiera sido redondo para el torero de Espartinas bajo los sones de 'Suspiros de España', el pasodoble que siempre le toca Tejera a Morante.

Pero la espada lo emborronó todo y le privó de nuevo abrir la Puerta del Príncipe, como le pasó el sábado con la corrida de Victorinos.

Una lástima porque, precisamente, el toro que hirió a Morante se la había puesto en bandeja. Tuvo mucha calidad y emoción ese Clandestino en la poderosa muleta del torero aljafareño.

Borja Jiménez torea de rodillas en la Maestranza de Sevilla.

Borja Jiménez torea de rodillas en la Maestranza de Sevilla. Salvador López Medina

Su faena fue muy profunda y de mucha exposición, sobre todo por el pitón derecho con unos cambios de mano de mucho poder sobre el animal, que fue muy exigente.

Con el último de la tarde salió con el cuchillo en la boca. Se fue hasta la puerta de toriles para propinarle media docena de verónicas de rodillas y una larga en los medios que hicieron sonar la música.

Al toro, también muy exigente pero con mucha emoción, se lo llevó a los medios con pases cambiados por la espalda, exponiendo muchísimo.

Con media muleta por la arena logró derechazos de gran magnitud hasta detrás de la cadera, que también le hubieran abierto la Puerta del Príncipe, pero el animal tardó en caer y el premio se quedó en una oreja.

Tomás Rufo, el tercero del cartel, no tuvo su tarde porque no estuvo a la altura de sus dos oponentes, aunque fueron los más sosos dentro de una buena corrida en su conjunto.

Y también porque el público, sobre todo en su segundo toro, estaba más pendiente de lo que estaba ocurriendo en la enfermería con Morante caído en la arena.

Su siguiente cita es dentro de tres semanas en Jerez de la Frontera, cuyo empresario, presente en la plaza al ser el ganadero de García Jiménez, se habrá encomendado a la Macarena para que se recupere pronto.