Gonzalo Caballero sufre una grave cornada.

Gonzalo Caballero sufre una grave cornada. Efe

Toros

Gonzalo Caballero herido "muy grave" por una cornada que le ha seccionado la vena femoral

El torero ha tenido que ser intervenido de urgencia tras sufrir una grave cornada a la altura de la ingle y se encuentra estable en el Hospital San Francisco de Asís. 

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El diestro Gonzalo Caballero ha sufrido una tremenda cornada de dos trayectorias que le ha seccionado la vena femoral cuando ha entrado a matar al segundo toro de la corrida que se ha celebrado este sábado en Las Ventas

El joven madrileño ha resultado herido a la altura de la ingle izquierda cuando, en el momento del embroque, no se salió de la suerte y, aunque enterró el acero en lo alto del morrillo, el animal lo prendió y lo encunó entre los pitones en lo que fueron unos momentos de tremenda angustia.

Según el parte médico oficial, el madrileño, de 27 años, sufre: "Cornada en tercio proximal, cara interna del muslo izquierdo con dos trayectorias: una de 30 cm hacia arriba y hacia fuera que produce destrozos en músculos sartorios y cuádriceps, además de contusionar la pala ilíaca izquierda; y otro trayecto de 25 cm hacia atrás que secciona vena femoral y ramas colaterales".

Rápidamente se vio que Caballero iba herido de consideración. Se notó en la hemorragia que empezó a brotar de su pierna, en la forma en la que él mismo se taponaba la herida y en la rapidez con la que lo llevaron a la enfermería, donde ha sido intervenido por el equipo que dirige el doctor Máximo García Padrós.

Tras la intervención, que ha durado más de dos horas y ha sido realizada bajo anestesia general, Caballero ha sido trasladado al hospital San Francisco de Asís de Madrid, donde queda ingresado. El pronóstico del percance es "muy grave", según concluye el parte médico del doctor García Leirado.

Caballero se tiró a matar volcándose sobre el morrillo y sin salirse de la suerte, enterrando el acero en lo alto pero quedando también colgado por un pitón, en lo que fueron unos segundos de tremenda angustia, más todavía cuando, una vez en el suelo, la sangre salía a borbotones por la pierna herida.

El toro dobló prácticamente sin puntilla, y los tendidos, que había vibrado del valor temerario de Caballero, le pidieron una oreja que el palco acabó concediendo, y que recogió su cuadrilla, que, acto y seguido, se la llevó a su matador a la enfermería.

Debido a este inoportuno percance el festejo de hoy en Las Ventas con motivo del Día de la Hispanidad ha quedado en un mano a mano entre Eugenio de Mora y el venezolano Jesús Enrique Colombo, con toros de la ganadería de Valdefresno.