Coches de policía frente a la tienda donde fue hallado el cuerpo.

Coches de policía frente a la tienda donde fue hallado el cuerpo.

Sucesos

Un hombre de 45 años detenido por el asesinato del tapicero: tenía objetos de la víctima en su casa

El cadáver de Fernando López, de 62 años, fue hallado el pasado lunes en su tienda en el 122 del paseo de Extremadura, en Madrid. 

La Policía Nacional detuvo el viernes a un hombre por su presunta relación con el asesinato del tapicero en el paseo de Extremadura, en el distrito de Latina (Madrid). El arrestado es español, tiene 45 años y tenía objetos robados a la víctima en su domicilio, según fuentes policiales consultadas por Efe.

El hombre fue detenido tras un dispositivo de vigilancia y se mostró "muy violento y agresivo". Tenía antecedentes por lesiones, robo con violencia, robo con fuerza, maltrato y violencia machista.

La Policía ha precisado este lunes que tras abrir varias líneas de investigación se supo que el móvil del crimen era un robo, se averiguó quién era el presunto autor y se puso en marcha un dispositivo para su localización, especialmente en el distrito madrileño de Latina.

El viernes por la tarde los agentes le detuvieron y comprobaron que llevaba efectos relacionados con el crimen, por lo que se solicitó a la autoridad judicial un registro de su domicilio. En el registro se localizaron los objetos de la víctima, así como elementos con restos biológicos que implicaban al arrestado en el asesinato cometido. 

El cuerpo de Fernando López (62) fue hallado el pasado lunes con numerosos golpes en la cabeza y varias puñaladas en la espalda. La tienda se encontraba abierta y fue una clienta quien llamó sobre las 12.30 a la policía al entrar en el establecimiento y encontrar el cadáver sobre un charco de sangre.

Al establecimiento, que no cuenta con cámaras de vigilancia, acudieron agentes de la Policía Científica y del Grupo VI de Homicidios, que se hicieron cargo de la investigación, que sigue abierta.

Fernando vivía en Móstoles y era dueño desde hace unos cinco años de la tienda de decoración y tapicería en el número 122 del paseo de Extremadura. Estaba casado y tenía dos hijos y un nieto. Además, era muy querido en el barrio.