Cuartel de la Guardia Civil en Puerto Rico, Gran Canaria

Cuartel de la Guardia Civil en Puerto Rico, Gran Canaria

Sucesos

Una turista se inventa un abuso sexual en Gran Canaria para ocultarle los cuernos a su pareja

Los agentes se dieron cuenta del engaño al visualizar las imágenes captadas por las cámaras de seguridad.

Una mujer está siendo investigada en Gran Canaria por haber simulado un abuso sexual para ocultarle a su pareja una infidelidad.

Según cuenta Canarias7, la mujer, que responde a las iniciales I.B., tiene 34 años y nacionalidad noruega. Sería una turista de visita en la localidad de Puerto Rico.

El supuesto delito de denuncia falsa se produjo el pasado 26 de marzo. La mujer acompañó a un joven británico, que había conocido durante esa noche en un local de ocio, hasta su vehículo.

Allí se produjeron diversos tocamientos sexuales y un acto sexual completo. En declaraciones, la mujer explicó que se vio obligada a hacerlo al encontrarse "atemorizada debido a que estaba encerrada en el coche y a solas con el individuo".

Los agentes encargados de la investigación obtuvieron imágenes tanto del local de ocio en el que coincidieron como de diversas zonas del trayecto que realizaron en coche.

Tras su visionado, descubrieron que los contactos físicos comenzaron a darse en el local durante los momentos en los que el novio de la joven noruega se ausentaba. Aprovechando que este hombre estaba en el baño, denunciante y víctima recorrieron todo el camino hasta el coche de la mano y besándose varias veces. También hicieron lo mismo al abandonar el vehículo después de haber mantenido relaciones sexuales.

Regresaron al local en el que habían abandonado al novio de a mujer, quien se encontraba con unos agentes de la Guardia Civil para advertirles de la desaparición de la mujer.

La Guardia Civil atribuye a la noruega la presunta autoría de un delito de simulación de delito. Las diligencias han sido entregadas al juzgado de guardia de San Bartolomé de Tirajana.

La pena por un delito de estas características puede conllevar una pena de prisión de entre 3 y 24 meses, dependiendo de la gravedad.