El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Suecia da una lección a España: jubilación a los 64 años, pensiones de 1.900 euros y derecho a seguir trabajando
La Ley de Protección del Empleo de Suecia permite compatibilizar el trabajo con las pensiones hasta los 69 años.
Más información: Una jubilada en España, sobre los viajes del Imserso: "Estuvimos en Toledo y nos costó unos 250 euros en total".
Las comparaciones son odiosas, pero a menudo necesarias. Mientras España prepara la aplicación total de la reforma de las pensiones a partir de 2027, en Suecia cuentan con un sistema público-privado flexible que se adapta según la esperanza de vida de cada generación.
Así, una persona puede cobrar una pensión desde los 64 años y compatibilizarla con su trabajo hasta los 69. En España esta fórmula es totalmente incompatible y la edad de jubilación ordinaria es a los 65 años si se han cotizado más de 38 años y 6 meses.
Además, la pensión media en el país nórdico es de unos 1.900 euros mensuales, según la Agencia Sueca de Pensiones. En España, un jubilado percibe de media 1.574,9 euros al mes, tal como recogen los datos de agosto del Ministerio de Seguridad Social.
¿Cómo funciona el sistema de pensiones sueco?
El secreto del sistema de pensiones en Suecia es que no carga toda la financiación a los trabajadores actuales. En su lugar, la diversifica con un modelo mixto en el que un 2,5% del sueldo se deriva a un fondo de inversión privado.
En esta línea, cerca del 90 % de los trabajadores suma una pensión corporativa acordada y regulada por el convenio colectivo. Al jubilarse, la pensión se calcula dividiendo el total aportado en la vida laboral entre la esperanza de vida de la generación del jubilado.
De esta forma, si el sistema detecta que hay menos cotizantes por una caída de la natalidad o una crisis, las pensiones se ajustan automáticamente a la baja. Así, no es necesario hacer recortes impopulares.
A su vez, a partir de 2027 en España se usará un tipo de cálculo que medirá los últimos 25 o 29 años cotizados. En Suecia, en cambio, se suman las aportaciones durante toda la vida laboral.
La otra cara de la moneda de las pensiones suecas
Pero no es oro todo lo que reluce. Los jubilados suecos pagan un impuesto sobre la renta por su pensión. El porcentaje de la tributación varía según los ingresos totales de cada pensionista.
Además, para no recibir penalizaciones en las mensualidades, los ciudadanos suecos deben trabajar hasta por lo menos los 66 años.
En definitiva, España se enfrenta al reto inminente de jubilar a la numerosa generación del 'baby boom' bajo máxima presión fiscal.
Mientras tanto, el modelo escandinavo demuestra que fomentar el ahorro privado y la flexibilidad laboral puede garantizar la sostenibilidad económica.