Composición de una imagen con los destrozos en Pereira y una fotografía de Alejandro.

Composición de una imagen con los destrozos en Pereira y una fotografía de Alejandro. EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha

Sociedad TERREMOTO EN COLOMBIA

Alejandro, el colombiano que sufre desde Toledo el terremoto que ha golpeado su Pereira natal: "Quería ir en diciembre"

Reside en España desde hace 27 años, no ha regresado a su tierra desde 2016, se dedica a la construcción y señala que el país que lo acogió "es muy solidario".

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Las claves

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Alejandro, colombiano residente en Toledo, vive con preocupación el terremoto que ha golpeado su ciudad natal, Pereira, donde aún reside parte de su familia.

El seísmo en Colombia ha dejado más de 200 fallecidos y graves daños materiales en zonas humildes como el barrio de La Dulcera, donde vivía Alejandro.

Las casas de su suegra y su cuñado han quedado destruidas, aunque afortunadamente no ha perdido a ningún familiar cercano.

Alejandro y otros colombianos en España buscan formas de ayudar a sus familias, conscientes de la difícil y larga reconstrucción que se avecina en Pereira.

Alejandro vive en Olías del Rey (Toledo), aunque mantiene a parte de su familia en Pereira, una de las ciudades más afectadas por el terremoto que ha sacudido Colombia y que, hasta el momento, se ha cobrado la vida de más de 200 personas.

Desde hace 27 años reside en España, aunque el temblor lo mantiene desde el lunes pendiente del teléfono y de la suerte que ha corrido su gente. De su país natal le llegan decenas de vídeos: la destrucción los protagoniza todos, aunque "hay veces que nos quedamos sin señal y no podemos hablar", lamenta.

Su profesión es la albañilería, trabaja en la capital de Castilla-La Mancha y la comarca de la Sagra. Su conocimiento de la construcción le hace más consciente de las consecuencias que un evento tan devastador tiene sobre las estructuras de viviendas y comercios.

El golpe que ha sufrido la franja occidental del país ha alterado la vida cotidiana de millones de personas. "Están sin luz, sin agua, sin muchas cosas", enumera Alejandro.

Las casas de su suegra y su cuñado se han hundido por el efecto del seísmo. Desde el pasado lunes "están durmiendo en otra parte", cuenta Alejandro. En cambio, el domicilio que conserva en su localidad natal ha resistido el temblor. En los próximos días, la madre de su mujer se trasladará a esta vivienda.

Daños en un edificio de la ciudad colombiana de Pereira próximo a las casas de los familiares de Alejandro (captura de vídeo).

Daños en un edificio de la ciudad colombiana de Pereira próximo a las casas de los familiares de Alejandro (captura de vídeo). E. E.

Todos los daños que lamenta son materiales; afortunadamente, no ha tenido que llorar el fallecimiento de ningún allegado. No obstante, su barrio de La Dulcera, una zona "humilde" de Pereira y colmada de gente trabajadora, se ha llevado la peor parte.

Insiste Alejandro en que "lo material se consigue al final", aunque evoca el caso de la señora Silvia, una vecina del barrio "que lo ha perdido todo".

La reciente sacudida ha desempolvado el recuerdo del terremoto de Armenia de 1999. También en el eje cafetero, aquel seísmo que se sintió en Pereira se saldó con más de un millar de fallecidos y dejó un reguero de pérdidas económicas. Ahora, sin embargo, esta ciudad se sitúa precisamente entre las más afectadas.

¿Un viaje truncado?

La última visita que Alejandro hizo a Colombia fue en 2016. En el caso de su mujer, el viaje a sus orígenes se remonta al ya lejano 2010. "Queríamos ir en diciembre", cuenta. "Pero ahora vamos a ver cómo lo planeamos, porque si vamos a ayudar a la suegra, al cuñado y a la familia ya es un poco complicado".

Alejandro se compromete a ayudar desde España a los suyos en todo lo que pueda. Sabe que la reconstrucción será larga y requerirá recursos. Para sortear este trance se necesita apoyo. En Toledo y sus alrededores hay una nutrida comunidad de colombianos procedentes de Pereira y todo el valle del Cauca.

Además de a los oriundos, Alejandro convoca a su país de acogida a un esfuerzo en favor del país hermano necesitado. "No soy de pedir ayuda, pero España es un país muy solidario", subraya.

El albañil recuerda que asumir las reparaciones necesarias para que los afectados puedan recuperar una normalidad ahora truncada "es difícil para ellos y para nosotros". Entretanto, confía en que el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se afane en la reconstrucción de toda la zona dañada.

Aunque la distancia le impide estar junto a los suyos —y tal vez no le deje hacerlo a final de año, como era su deseo—, Alejandro sigue pendiente de cada noticia y cada comunicación que consigue establecer con Pereira. Su móvil le mantiene conectado con aquella realidad que dejó atrás al emigrar y le permite mostrar aquí el horror que ha dejado el último terremoto.