Jorge, ganadero de vacuno del Valle de Hecho

Jorge, ganadero de vacuno del Valle de Hecho Youtube | MP Dancausa Asesora

Sociedad

Jorge, ganadero en un pueblo: "Comer carne de España es muy difícil porque la mayoría se exporta y aquí queda muy poco"

El ganadero detalla cómo son las cuentas de una explotación y qué dificultades amenazan la viabilidad del sector.

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Las claves

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Jorge, ganadero en el Pirineo aragonés, denuncia que la mayor parte de la carne española se exporta y queda poca para el consumo nacional.

El ganadero explica que, aunque con 80 vacas se pueden facturar 35.000 euros al año, esa cantidad apenas cubre los gastos de alimentación del ganado.

Jorge señala la burocracia como el principal obstáculo para el sector, criticando la cantidad de trámites y papeleo necesarios incluso para mover ganado dentro del municipio.

Defiende la calidad y prestigio de la carne española, que es muy valorada internacionalmente gracias al trabajo de los ganaderos locales.

La carne española es una de las más apreciadas fuera de nuestras fronteras, pero encontrarla en los supermercados nacionales no siempre resulta sencillo.

Esa es la paradoja que denuncia Jorge, ganadero de vacuno del Valle de Hecho, en pleno Pirineo aragonés, quien asegura que buena parte de la producción acaba en el extranjero mientras España recurre a importaciones para abastecer el mercado.

En una entrevista concedida al canal de YouTube MP Dancausa Asesora, el ganadero también desvela cuánto factura una explotación de 80 vacas, explica por qué esa cifra dista mucho de convertirse en beneficio y señala a la burocracia como el principal enemigo del sector.

Jorge reivindica el prestigio de la carne producida en España y lo atribuye al trabajo del sector. "Yo lo que te puedo decir es que la carne que criamos en España está súper valorada en el resto del mundo", afirma.

Sin embargo, lamenta que esa calidad apenas llegue al consumidor nacional. "Yo te digo que comer carne de España es bastante difícil porque aquí se queda muy poco. La mayoría se exporta porque está muy valorada", sostiene.

A su juicio, el modelo debería ser distinto: "Primero consumir lo que tenemos aquí y, si sobra, vendemos; y, si hace falta, traemos".

Además, explica el motivo de esa demanda internacional: "Está todo tan valorado porque la mayoría de ganaderos y agricultores de España lo hacemos bien, y como lo hacemos bien, pues luego se nota que la carne está muy demandada fuera".

Sobre la rentabilidad del negocio, Jorge asegura que "con 80 vacas puedes facturar hasta 35.000 euros al año en terneros", aunque matiza que esa cifra está lejos de ser un beneficio.

"Con ese dinero les das de comer durante los meses que están estabuladas", apunta.

Y añade: "Si fueran 35.000 euros de beneficio, te diría que no te vas a hacer multimillonario, pero con 35.000 euros muchos quisieran vivir. Pero no, estás facturando 35.000 euros, que con eso les tienes que dar de comer".

En ese contexto, Jorge defiende el papel de las ayudas públicas para garantizar la viabilidad de las explotaciones. "Las ayudas nos permiten soportar los gastos", afirma.

Aunque reconoce que "ahora sí que se anota un poquitín de respiro", recuerda que hasta hace poco el objetivo era mucho más modesto: "Por favor, que aguante el año".

Por encima de la rentabilidad, el ganadero identifica otro gran problema: "¿Y para el ganadero cuál es el mayor peligro? La burocracia, ese es el mayor peligro".

Como ejemplo, recuerda las palabras de su padre: "Mi padre mismo me lo dice: 'si yo tuviese que hacer todo lo que haces ahora tú de papeleo…'. Es salvaje, es salvaje...".

También critica la obligación de tramitar guías para mover el ganado dentro del mismo municipio: "Hay más cosas surrealistas que tenemos que hacer, como tramitar guías y confirmarlas".

Aunque defiende la trazabilidad para los animales destinados al consumo, cuestiona estos trámites: "Todo esto por la trazabilidad, que ahora está tan de moda. Para los terneros me parece muy bien que haya un control porque van a ir a la cadena alimentaria, pero para mover el ganado, ¿eso para qué?".