Beatriz recibe una pensión no contributiva en Vera.

Beatriz recibe una pensión no contributiva en Vera. X

Sociedad

Beatriz, 78 años, vende verduras en un pueblo: "He trabajado toda la vida y ahora no tengo nada asegurado"

Después de décadas de trabajo y sacrificio, muchas personas mayores no consiguen acceder a una pensión digna.

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Iván Castejón
Publicada
Las claves

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Beatriz, de 78 años, vende verduras en Almería porque no recibe ingresos suficientes tras una vida dedicada al trabajo.

Las pensiones no contributivas en España cubren a más de 300.000 personas con ingresos mensuales bajos, entre 400 y 500 euros.

Beatriz ha trabajado desde niña en cuidados familiares y hostelería, pero nunca pudo cotizar lo suficiente para una pensión contributiva.

La burocracia y los largos tiempos de tramitación han dejado a Beatriz más de un año sin cobrar la pensión no contributiva que le corresponde.

En España, las pensiones no contributivas dan cobertura a más de 300.000 personas y son las prestaciones de menor cuantía del sistema público. Están dirigidas a quienes no pudieron reunir las cotizaciones necesarias para acceder a una pensión ordinaria.

Detrás de estas cifras hay vidas marcadas por la precariedad y el trabajo invisible, con trayectorias en el servicio doméstico, el campo, la hostelería o el cuidado de familiares.

Como consecuencia, miles de personas mayores afrontan su jubilación con ingresos de entre 400 y 500 euros mensuales, a lo que se suman los largos tiempos de tramitación, la burocracia y el desconocimiento sobre estas ayudas.

El caso de Beatriz

Beatriz, de 78 años, es uno de esos casos. En un vídeo compartido en redes sociales, relata su difícil situación. Día tras día, vende verduras en las calles de Almería. No por diversión ni para mantenerse activa, sino porque no tiene otro ingreso.

"Tengo una pensión no contributiva. La he pedido dos veces, una de ellas en Vera, porque he estado viviendo allí muchos años", cuenta. Allí, finalmente se la concedieron, lo que le permitió comenzar a cobrarla.

Pero después se mudó a Los Gallardos, también en la provincia de Almería. Eso supuso tener que volver a solicitar la pensión en la nueva localidad. "Como luego me fui a vivir a Los Gallardos, me la pusieron allí. Y en Los Gallardos lleva ya un año y pico, y no me han dado ninguna contestación", explica.

Es decir, lleva más de un año sin cobrar la nueva pensión que le corresponde. Mientras tanto, Beatriz sigue adelante con lo poco que obtiene vendiendo productos de su tierra.

A pesar de haber trabajado desde joven, Beatriz nunca alcanzó los años de cotización necesarios para acceder a una pensión contributiva. Comenzó a trabajar antes de alcanzar la edad mínima requerida, primero cuidando a sus hermanos y más tarde en la hostelería.

Esta trayectoria refleja la de muchas mujeres de su generación, como ella misma explica: "He trabajado desde que era pequeña, primero cuidando a mis hermanos y luego en la hostelería. He pasado mucho".

De este modo, se forjó toda una vida de trabajo duro, marcada por la ausencia de derechos laborales asegurados y la falta de garantías que deberían haber respaldado su esfuerzo.

"He trabajado mucho y no tengo casi nada asegurado", comenta. Y no es una exageración. También trabajó fuera de su tierra, en Benahavís, una localidad de la provincia de Málaga. "Trabajábamos el día entero y no teníamos nada más que cuatro horas al día de descanso", describe.

El problema de la cotización

Durante el vídeo, cuando le preguntan si al menos le cotizaban todas las horas que trabajaba, Beatriz baja la mirada y niega con la cabeza: "La culpa es mía, que me tenía que haber preocupado de asegurarme".

Aunque asume la responsabilidad, está claro que el sistema nunca facilitó que mujeres como ella pudieran reclamar lo que les correspondía. "Tenía que llevar una casa para delante, dos hijos y el trocito de tierra de mi padre", añade.

Hoy, con casi 80 años, Beatriz sigue trabajando, porque no tiene otra opción. A pesar de haber tenido su pensión concedida, ahora lleva meses esperando que los trámites administrativos finalmente se resuelvan.