Julio Clavero durante la entrevista en YouTube.

Julio Clavero durante la entrevista en YouTube.

Sociedad

Julio Clavero: “Pasé de tener un alquiler de 600 euros a generar en bruto unos 35.000 euros al año”

Te contamos la fórmula del éxito del experto que le han permitido obtener rentabilidades suculentas.

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Las claves

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Julio Clavero pasó de pagar un alquiler de 600 euros a generar unos 35.000 euros brutos al año gracias a la inversión inmobiliaria.

Comenzó en el sector inmobiliario por necesidad mientras estudiaba y creó una empresa de gestión de apartamentos turísticos.

Su estrategia se basa en inversiones seguras y asumir riesgos limitados, evitando operaciones que puedan poner en peligro su estabilidad financiera.

Busca rentabilidades superiores al 12% bruto, lo que se traduce en un 6% a 8% neto tras gastos y escalado del negocio.

La vivienda no para de subir. Y aunque algunos expertos pronostican que este año seguirá haciéndolo, lo hará en porcentajes no tan altos como en los últimos años. Julio Clavero es un inversor en vivienda que, gracias a su método, ha logrado la independencia financiera.

Así lo ha explicado en el podcast ‘Cuestión de pasta’: “Pasé de tener un alquiler de 600 euros a estar generando en bruto unos 35.000 euros al año. Cuando vi eso, empecé a meter todo en vacacional”.

Eso sí, incide en que no usó el ladrillo como religión, ni tampoco lo idealizó. Y eso que entró en el sector casi por necesidad, mientras estudiaba, a la par que fue aprendiendo en base a la prueba y el error.

Inicios y filosofía

Con 24 años (ahora tiene 40), Julio tenía una pensión que le ayudaba a pagar los estudios. Pero se le acababa. Entonces, un experto del sector inmobiliario le dijo que se comprara un inmueble, que le iba a generar la misma cantidad de dinero que percibía de la pensión. Hablamos del año 2008, en pleno estallido de la burbuja.

“Compré fatal, pero me generó el flujo de caja que yo necesitaba en ese momento para seguir mi camino y seguir los estudios”, recuerda. Después lo que hizo fue crear una empresa de gestión de apartamentos turísticos con la que sigue en la actualidad.

Una larga trayectoria en la que se ha topado con buenos pagadores, pero también con algún inquiokupa.

“Yo no me meto en ninguna operación que me pueda hundir. O sea, si hablamos de una inversión de 100.000 euros, yo valoro. Si me va a hundir, no voy a entrar”; explica.

Y añade: “Pero si estamos hablando de 10.000 euros, ¿me puedo permitir perderlos? Sí, entonces sí que entro”.

Estas dos premisas han sido su particular libro de cabecera que, según comenta, le han permitido protegerse “bastante bien”.

Cambiando de tercio, ¿de qué rentabilidad hablamos? “Siempre he intentado conseguir un 7% u 8% neto, pero la neta es muy compleja. Porque muchas veces incluso si vas creciendo, vas subiendo de escala y al final el cálculo se vuelve muy loco”, indica.

Por eso, sus cálculos se basan en ir “por encima de un 12% bruto y, a raíz de ahí, yo sé que se acaba yendo a entre un 6 y un 8% neto. Esos son los números que intento buscar”.