El arquitecto Marcelo Seia.

El arquitecto Marcelo Seia. Canal de YT: @Arquitecto Marcelo Seia

Sociedad

Marcelo Seia, arquitecto: "Para ventilar la casa en verano sin aire acondicionado, las rejillas superiores son una solución"

El profesional explicó cómo funciona la ventilación cruzada natural en pleno verano, la forma más ecológica de ventilar la casa.

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Las claves

Las claves

El arquitecto Marcelo Seia propone el uso de rejillas superiores para ventilar la casa en verano sin necesidad de aire acondicionado.

Seia resalta la importancia de la ventilación cruzada, abriendo ventanas y puertas enfrentadas para crear corrientes de aire que renueven el ambiente.

Las rejillas en la parte superior de las paredes permiten evacuar el aire caliente, aprovechando que este asciende de forma natural.

El arquitecto recomienda ventilar la vivienda al menos 15 minutos al día, no solo en verano, para mejorar la calidad del aire y evitar problemas de humedad y moho.

A las puertas del verano llegan las altas temperaturas y muchas personas recurren al aire acondicionado como única alternativa para mantener una vivienda fresca.

Sin embargo, el arquitecto y divulgador Marcelo Seia defiende que existen soluciones mucho más sencillas, económicas y sostenibles que pueden mejorar notablemente el confort térmico de una casa.

A través de sus vídeos divulgativos, Seia suele explicar conceptos de arquitectura y habitabilidad de forma accesible para cualquier persona.

En una de sus publicaciones, recupera un principio básico de la física que, a su juicio, se ha ido olvidando con el paso de los años pese a su eficacia para refrescar los espacios interiores y mejorar la calidad del aire.

Para ilustrarlo, plantea una situación habitual: una habitación calurosa con una única ventana. La reacción más común es abrirla para intentar que entre aire fresco.

Sin embargo, según explica, esta medida por sí sola suele ser insuficiente. El motivo es que el aire que intenta entrar encuentra dificultades para desplazar al que ya está dentro, reduciendo la circulación.

La clave, sostiene el arquitecto, está en generar ventilación cruzada. Es decir, crear entradas y salidas de aire en puntos opuestos de la vivienda para que exista una corriente capaz de renovar el ambiente.

En una casa, esto puede lograrse abriendo ventanas enfrentadas o combinando ventanas y puertas interiores para facilitar el recorrido del aire.

Pero además de la ventilación cruzada tradicional, Seia pone el foco en otro recurso muy utilizado en construcciones antiguas: las rejillas de ventilación situadas en la parte superior de las paredes.

Según explica, el aire caliente tiende a ascender porque, al aumentar su temperatura, se vuelve menos denso y se acumula cerca del techo. Aprovechar este comportamiento natural permite evacuar el calor de forma más eficiente.

Por ello, recomienda "colocar rejillas de ventilación en paredes opuestas en la parte superior de los ambientes". Según detalla, "de esta manera se podría generar una corriente de aire que desaloje el aire caliente".

El arquitecto añade que esta estrategia resulta especialmente útil cuando la temperatura exterior comienza a descender, por ejemplo al caer el sol, momento en el que puede producirse una renovación más efectiva del aire interior.

Las viviendas de dos plantas también pueden beneficiarse de este principio. Abrir simultáneamente ventanas en la planta baja y en la planta alta facilita que el aire más fresco entre por abajo mientras el aire caliente escapa por los niveles superiores, creando un flujo natural sin necesidad de equipos mecánicos.

Seia también critica algunas tendencias actuales de diseño que priorizan grandes superficies acristaladas fijas. Aunque estéticamente resulten atractivas, considera que una vivienda necesita ventanas practicables para poder ventilarse correctamente.

De lo contrario, advierte, se incrementa la dependencia de los sistemas de climatización.

Además, recuerde que la ventilación no es importante únicamente en verano. Renovar el aire durante el invierno ayuda a eliminar polvo, bacterias, alérgenos y exceso de humedad, factores que pueden favorecer la aparición de moho y malos olores.

De hecho, el arquitecto insiste en que "precisamos respirar aire limpio de porquerías". Por ello, recomienda abrir las ventanas al menos 15 minutos al día en las horas más templadas de la jornada.