Montaje de Emiliano Bermúdez con la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez (EP).

Montaje de Emiliano Bermúdez con la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez (EP).

Sociedad

Emiliano Bermúdez: “No tiene sentido que los trámites duren años cuando construir un edificio requiere uno”

El subdirector general de donpiso apunta a que las administraciones reconocen el problema y las posibles soluciones pero no las aplican.

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Las claves

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El problema de la vivienda en España es político y no técnico, según donpiso, debido a trabas burocráticas y lentitud administrativa.

Los trámites y permisos urbanísticos pueden durar años, mientras que construir un edificio solo requiere uno, lo que ralentiza la creación de nuevas viviendas.

España sufre un déficit anual de unas 30.000 viviendas porque la oferta no cubre la demanda de nuevos hogares.

Entre las soluciones propuestas están liberar suelo público, agilizar licencias, facilitar cambios de uso de locales a viviendas y ofrecer incentivos fiscales a propietarios.

La vivienda, ya sea de compra o de alquiler, se está convirtiendo en un quebradero de cabeza para muchos ciudadanos. Y el problema, según la red inmobiliaria donpiso, "no es técnico, sino político".

Desde su punto de vista, las administraciones conocen perfectamente tanto el origen de la crisis como las soluciones, “pero no las ejecutan por intereses partidistas o estrategias cortoplacistas”.

Según su subdirector general, Emiliano Bermúdez, “España sabe perfectamente cómo resolver el problema de la vivienda. Si se libera suelo, se eliminan trabas burocráticas, se agilizan licencias y se revisa la fiscalidad, en diez años podríamos ver una transformación profunda del modelo residencial español”.

Trámites

En donpiso tienen claro que no se trata de un problema de suelo, sino de permisos, de trabas burocráticas y de ineficacia.

“El problema es que durante demasiado tiempo la vivienda se ha utilizado como herramienta de relato político. Mientras tanto, el parque de vivienda social en España sigue sin alcanzar siquiera el 3% del total”, se lamenta el experto.

¿Dónde está el cuello de botella? En la lentitud administrativa y urbanística. “Modificar un Plan General de Ordenación Urbanística lleva a la clase política hasta diez años”, se queja Bermúdez.

Y añade: “Los plazos desde la calificación de suelo finalista hasta la entrega efectiva de las viviendas también son elevados: pueden transcurrir hasta cinco años”.

Mientras tanto, el número de hogares que cada año se crea en España ronda los 120.000. Y la oferta residencial apenas crece en unas 90.000 viviendas. Dicho de otra manera, hablamos de un déficit de unas 30.000 unidades cada año.

Viendo el vaso medio lleno, la firma inmobiliaria insiste en que hay margen para revertir la situación en la próxima década si se aplican las medidas oportunas para aumentar la oferta.

Pero tampoco hay que olvidar que las licencias de construcción y los permisos siguen acumulando retrasos.

“No tiene sentido que los trámites administrativos duren años cuando construir un edificio requiere apenas uno”, apunta Bermúdez.

¿Cuáles son las soluciones? Liberar suelo público y ponerlo al servicio del sector privado bajo regulación, agilizar licencias y trámites urbanísticos, facilitar los cambios de uso de locales a viviendas e introducir incentivos fiscales para propietarios, según donpiso.

“El sector público es lento e ineficaz y la inseguridad jurídica no favorece la creación de oferta, sobre todo en un mercado de alquiler cada vez más tensionado”, subraya el subdirector de donpiso.

Por último, conviene añadir la elevada carga impositiva de la vivienda (entre un 30% y un 40% del precio final si es nueva), la falta de mano de obra cualificada y el encarecimiento de los materiales.