El agricultor Pascual Cabedo en su canal de YouTube.

El agricultor Pascual Cabedo en su canal de YouTube.

Sociedad

Pascual, agricultor en España: "El campo es muy complicado y estacional, si pierdes un año realmente has perdido dos"

El trabajador del campo confesó la gran dificultad que afronta el sector en España a día de hoy.

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Las claves

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Pascual Cabedo, agricultor valenciano, ha levantado Finca La Salada adquiriendo progresivamente pequeñas parcelas desde 1995, enfrentando grandes desafíos económicos y personales.

Uno de los mayores retos ha sido la gestión del agua: el colapso de pozos y la elevada salinidad obligaron a arrancar árboles y adaptar cultivos a las características del terreno.

Pascual ha apostado por la innovación, introduciendo cultivos como maracuyá, tomate y melón, y plantando 20.000 mandarinos Nadorcott, una decisión arriesgada pero exitosa.

Actualmente impulsa una plataforma de venta online para conectar agricultores y consumidores, buscando precios más justos y eliminar intermediarios en el sector.

La agricultura suele asociarse a paisajes, cosechas y productos frescos, pero detrás de cada explotación agrícola hay años de inversión, incertidumbre y trabajo constante.

Así lo explica Pascual Cabedo, agricultor valenciano y responsable de Finca La Salada, quien ha compartido su historia y sus reflexiones sobre el sector a través de su canal de YouTube.

Originario de Pedralba (Valencia), una localidad con una fuerte tradición agrícola, Pascual descubrió muy joven que quería dedicarse al campo.

Aunque su padre no sentía especial interés por la agricultura, él heredó la vocación de su abuelo y, con apenas 17 o 18 años, decidió orientar su vida profesional hacia el cultivo de la tierra.

Desde entonces ha construido un proyecto singular. Finca La Salada, una explotación de unas 93 hectáreas, comenzó a tomar forma en 1995.

Sin grandes inversiones iniciales, Pascual fue adquiriendo pequeñas parcelas de manera progresiva hasta completar alrededor de 150 operaciones de compra.

Para financiar el crecimiento, utilizó los ingresos obtenidos de una empresa de servicios agrarios e instalación de sistemas de riego que gestionaba paralelamente.

"No soy una persona que ha llegado y ha comprado una finca de repente de 90 hectáreas, sino que ha sido un proceso duro", explica en uno de los vídeos publicados en su canal.

De hecho, reconoce que hubo momentos especialmente delicados desde el punto de vista financiero. "No ha sido fácil en absoluto. Ha sido hasta peligroso hacer esta finca porque a veces casi estaba al borde de ir financieramente al crash", señaló.

Uno de los mayores desafíos de su trayectoria ha sido la gestión del agua. Según relata, el colapso de uno de los pozos de la finca en pleno verano estuvo cerca de comprometer una campaña entera.

"Nos quedamos sin agua", indicó. "Eso fue un golpe muy fuerte, ver los árboles que se estaban arrugando y que podías perder la cosecha".

Sin embargo, el episodio más dramático llegó años después. La elevada salinidad del agua obligó a arrancar árboles de aguacate que llevaban ocho años creciendo.

"Uno de los momentos más dramáticos de la finca fue tener que arrancar árboles de aguacate de ocho años", aseguraba. "Tienes que verlos cómo se mueren".

Lejos de rendirse, decidió adaptar su estrategia agrícola. En lugar de luchar contra las características del terreno y agua, apostó por cultivos capaces de beneficiarse de ellas. Actualmente trabaja con productos como maracuyá, tomate o melón, cuyos sabores se intensifican con esa salinidad.

Su carácter innovador también quedó patente cuando, en el año 2000, plantó 20.000 árboles de la variedad de mandarina Nadorcott, una apuesta que entonces muchos consideraban arriesgada.

El tiempo terminó dándole la razón y aquella decisión se convirtió en uno de los grandes aciertos de su carrera.

Además de los problemas relacionados con el agua, Pascual se enfrenta a los desafíos propios de la agricultura ecológica. Corzos y jabalíes han llegado a dañar parte de sus cultivos, especialmente plantaciones de mango.

"Es impresionante cómo vienen los animales. Nos estropearon 2.000 plantas de mango", afirma.

Para el agricultor valenciano, la principal dificultad del sector es su carácter estacional.

"La agricultura es muy complicada porque es muy estacional", apuntaba. "Cuando pierdes un año, realmente has perdido dos. Ese año no tienes ingresos, pero tienes que seguir cultivando e invirtiendo para la siguiente cosecha".

Actualmente, además de dirigir Finca La Salada, impulsa junto a su hijo la plataforma de venta online EAP, con la que busca conectar directamente a agricultores y consumidores, eliminando intermediarios y favoreciendo precios más justos para quienes trabajan la tierra.

Pese a los numerosos obstáculos que ha encontrado en el camino, Pascual mantiene intacta la ilusión. "Nos hemos hecho daño, pero nos hemos levantado, nos hemos curado y seguimos caminando", reflexionaba en su canal de YouTube.