Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda.

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Sociedad

Es oficial: el inquilino puede pedir al casero que rebaje la fianza del alquiler en 2026 según la ley

La Ley de Arrendamientos Urbanos especifica cuáles son las condiciones que deben darse para que así sea.

Más información: Es oficial: el inquilino debe indemnizar al arrendador si se marcha antes de que finalice el contrato

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Las claves

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La Ley de Arrendamientos Urbanos permite que el inquilino solicite al casero una rebaja de la fianza al renovar el contrato a partir de 2026.

La fianza exigida al inicio del contrato debe ser igual a una mensualidad de renta en viviendas y dos en otros usos.

Si el casero no devuelve la fianza en un mes tras la entrega de llaves, el inquilino puede reclamar intereses legales y recurrir a la vía judicial.

El interés legal aplicable sobre la fianza retenida sin justificación en 2026 será del 3,25% anual.

Cantidad de dinero o bien material que se entrega como garantía del cumplimiento de una obligación. O, en una sola palabra, fianza. Algo que sucede en diferentes circunstancias de la vida. Por ejemplo, cuando se firma un contrato de alquiler de una vivienda.

En concreto, y si ponemos el foco en el sector inmobiliario, hablamos de una garantía a favor del arrendador, o propietario de la vivienda de alquiler. ¿En qué consiste? En que el arrendatario, o inquilino, debe depositar cierta cantidad en metálico a la hora de formalizar el contrato.

Importante: la fianza tiene carácter obligatorio ya que, sin ella, no se puede formalizar un alquiler. ¿Por qué? Porque la relación jurídica no sería considerada como válida. Así queda recogido en el artículo 36 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).

Actualización

Volviendo a la LAU, esta subraya que la cantidad será la “equivalente a una mensualidad de renta en el arrendamiento de viviendas y de dos en el arrendamiento para uso distinto del de vivienda”.

Otro punto relevante de la ley es que matiza que “durante los cinco primeros años de duración del contrato, o durante los siete primeros años si el arrendador fuese persona jurídica, la fianza no estará sujeta a actualización”.

Pero matiza: “Cada vez que el arrendamiento se prorrogue, el arrendador podrá exigir que la fianza sea incrementada, o el arrendatario que disminuya, hasta hacerse igual a una o dos mensualidades de la renta vigente, según proceda, al tiempo de la prórroga”.

¿Y si no se prorroga el arrendamiento? Pues la fianza deberá ser restituida por el casero al inquilino. ¿Cuándo? La LAU no especifica una fecha en concreto, pero sí dice que “devengará el interés legal transcurrido un mes desde la entrega de las llaves por el mismo sin que se hubiere hecho efectiva dicha restitución”.

Dicho de otra manera, se presupone que el casero tiene un mes natural desde la entrega de llaves por el inquilino para revisar la vivienda y devolver la fianza. Esto es así para que compruebe el estado del inmueble.

Si acredita en ese periodo que hay deudas de renta, o desperfectos con facturas o presupuestos que demuestren el coste de las reparaciones, podrá retener la fianza, de manera total o parcial.

De no ser así, el inquilino podrá requerir por escrito la devolución de la misma transcurridos esos treinta días. Y podrá reclamar, asimismo, los intereses legales acumulados. ¿De qué cantidad hablamos?

Aquí la norma no da una cifra específica. Los intereses se suelen calcular conforme al interés legal del dinero del artículo 1108 del Código Civil, sobre la cantidad retenida, y por los días de retraso. En 2026, hablamos del 3,25%. Porcentaje que se viene repitiendo desde el año 2023. El inquilino puede reclamar vía judicial.