Terraza de un bar.

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Sociedad

España marca las normas: los bares y restaurantes no están obligados a cobrar con tarjeta tras servir a sus clientes

Cada vez más clientes prefieren pagar con tarjeta o móvil, aunque todavía son muchos los negocios que mantienen el efectivo como única forma de cobro.

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Las claves

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En España, los bares y restaurantes no están obligados por ley a aceptar pagos con tarjeta y pueden optar por cobrar solo en efectivo.

La normativa permite a los establecimientos fijar un importe mínimo para pagos con tarjeta, siempre que lo indiquen claramente al cliente.

Aunque no es obligatorio, ofrecer varios métodos de pago es una ventaja competitiva y responde a la creciente preferencia de los consumidores por opciones digitales.

El uso de datáfonos implica costes para los negocios, pero puede agilizar el servicio y reducir riesgos asociados al dinero en efectivo.

Cada vez más personas salen de casa sin dinero en efectivo y utilizan el móvil o la tarjeta para pagar en tiendas, bares y restaurantes.

Aun así, muchos clientes todavía se sorprenden cuando descubren que algunos establecimientos no aceptan este método de pago.

Y es que aunque la duda es inevitable, la realidad es que esto no es obligatorio al no existir una regulación que lo dicte en España.

Actualmente, la ley española no obliga a los negocios de hostelería a disponer de un terminal para cobrar con tarjeta. Por tanto, un bar puede decidir aceptar únicamente efectivo.

Sin embargo, los expertos consideran que ofrecer varias formas de pago es una ventaja importante para cualquier negocio, especialmente en un momento en el que la mayoría de consumidores prefiere pagar de forma rápida y cómoda.

Según los últimos datos ofrecidos por el Banco de España, el pago con tarjeta ya representa el medio más utilizado cuando no se usa efectivo.

Esto demuestra el cambio de hábitos entre los consumidores y explica por qué muchos negocios han apostado por instalar datáfonos y sistemas digitales de cobro.

Y es que aunque no exista obligación de tener datáfono, la normativa sí establece que los comercios deben facilitar métodos de pago accesibles para los clientes.

Además, en operaciones superiores a 1.000 euros, la ley obliga a utilizar medios de pago electrónicos para evitar el fraude fiscal y mejorar el control de las transacciones, por lo que es conveniente.

Por otro lado, también surgen dudas sobre cuál es el importe mínimo para pagar con tarjeta. Sin embargo, aunque muchos intentan convencer de lo contrario, la ley no fija una cifra concreta.

No obstante, la legislación permite que el establecimiento fije una cantidad mínima, siempre que lo indique claramente con carteles visibles.

Pese a ello, son muchas las entidades bancarias y compañías de tarjetas las que desaconsejan esta práctica e incluso pueden sancionar a los comercios que impongan límites.

Pero, la realidad es que tener un datáfono también implica ciertos costes para el negocio.

Algunos bancos cobran una cuota mensual por el terminal y, además, aplican comisiones por cada pago realizado.

A pesar de ello, muchos bares consideran que compensa, ya que mejora la comodidad del cliente, agiliza el servicio y reduce riesgos relacionados con el manejo de dinero en efectivo.

No obstante, además de las tradicionales tarjetas, existen otras formas de pago como Bizum, los móviles con tecnología contactless o los códigos QR, opciones que cada vez se ven más en este tipo de negocios, especialmente en zonas turísticas.