El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

Sociedad

España cambia las normas: bares y restaurantes están obligados a cobrar un plus por cada botella que vendan

Los consumidores pagarán unos céntimos extra por envase que podrán recuperar al devolverlos, con el objetivo de mejorar el reciclaje en el país.

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Las claves

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A partir de noviembre de 2026, bares, restaurantes y tiendas deberán cobrar un depósito adicional por cada botella o lata vendida, que el cliente podrá recuperar al devolver el envase.

La medida busca incentivar el reciclaje mediante el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), siguiendo el modelo de otros países europeos como Portugal.

El cambio responde al bajo índice de recogida de envases en España, que apenas supera el 40%, lejos del 70% exigido por la Unión Europea.

Supermercados y grandes superficies servirán como puntos de retorno, requiriendo inversiones en tecnología y adaptación de procesos por parte de los negocios.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha dado luz verde a un nuevo modelo de gestión de envases que afectará directamente a bares, restaurantes y tiendas, cambiando la forma de consumir bebidas en toda España.

A partir de noviembre de 2026, entrará en vigor una nueva normativa que obligará a cobrar un pequeño importe adicional por cada botella o lata vendida.

Este dinero no es un impuesto, sino un depósito que el cliente podrá recuperar más adelante si devuelve el envase vacío en los puntos habilitados.

La medida sigue el ejemplo de otros países europeos, como Portugal, que ya ha puesto en marcha este sistema con buenos resultados.

El funcionamiento es sencillo y, cuando una persona compra una bebida, tendrá que pagar unos céntimos extra por el envase, después, al devolver la botella o lata en buen estado, recuperará ese dinero.

De esta forma, según argumentan desde el Ejecutivo, se busca incentivar el reciclaje de una manera directa y práctica, sin muchas complicaciones para el consumidor.

La medida se enmarca en la aplicación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), contemplado en el Real Decreto 1055/2022 y su activación responde al incumplimiento de los objetivos de reciclaje marcados por la Unión Europea.

Y es que según los últimos datos disponibles, España apenas supera el 40% de recogida de botellas de plástico, muy lejos del 70% exigido, lo que ha obligado a adoptar este modelo ya implantado en varios países europeos.

Desde el punto de vista económico, este sistema también introduce un cambio relevante en la cadena de valor del sector de bebidas.

El depósito —que previsiblemente rondará los 10 céntimos por envase— no constituye un ingreso para el establecimiento, sino una cantidad que debe ser gestionada y devuelta.

Esto obliga a negocios de hostelería y distribución a adaptar sus sistemas de cobro, almacenamiento y logística, incorporando nuevos procesos operativos.

En el caso de bares y restaurantes, el impacto será especialmente notable. Aunque muchos no actuarán como puntos de devolución, sí deberán aplicar el recargo al consumidor, lo que puede influir en la percepción del precio final.

El sector advierte de posibles complicaciones administrativas y de la necesidad de formación para el personal, además de ajustes en los sistemas de facturación.

Por su parte, supermercados y grandes superficies asumirán un rol central como puntos de retorno.

La instalación de máquinas automáticas capaces de identificar envases y gestionar reembolsos requerirá inversiones tecnológicas y espacio físico, lo que supone un coste inicial significativo, aunque alineado con las exigencias europeas en materia de economía circular.

El objetivo del Gobierno es alcanzar tasas de recogida superiores al 90% en los próximos años, reduciendo de forma sustancial los residuos y mejorando la eficiencia del reciclaje.

Es por ello que el sistema ha decidido introducir este incentivo económico directo al consumidor, obligándolo a formar parte activa del proceso.