El municipio español que factura más de 700 M€ vendiendo chuches: tiene las 3 empresas más grandes del país

El municipio español que factura más de 700 M€ vendiendo chuches: tiene las 3 empresas más grandes del país Ayuntamiento de Molina de Segura

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El municipio español que factura más de 700 M€ vendiendo chuches: tiene las 3 empresas más grandes del país

En Molina de Segura se encuentran Fini, Vidal y Jake, los tres mayores fabricantes del mercado español de gominolas y regalices.

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Las claves

Molina de Segura, en Murcia, es el epicentro nacional de la industria de golosinas, con tres grandes empresas: Fini, Vidal y Jake.

El sector de las golosinas en este municipio factura más de 700 millones de euros anuales y emplea a miles de personas.

El desarrollo de la industria comenzó a partir de la tradición agroalimentaria local y se consolidó desde los años 60 con la innovación empresarial.

Las compañías Fini, Vidal y Jake lideran el sector en España y tienen una fuerte presencia internacional, destacando la expansión de Fini en Brasil y México.

Molina de Segura, en la Región de Murcia, se ubica en la comarca de la Vega Media del Segura y cuenta con una población cercana a los 78.500 habitantes.

Aunque históricamente ha estado ligada a la agricultura, con el paso del tiempo ha adquirido una identidad muy distinta: la de epicentro mundial de las golosinas.

En un radio de apenas cuatro kilómetros se concentran tres de las principales compañías del sector en España: Fini, Vidal y Jake.

Este triángulo industrial constituye el corazón de la producción de chucherías en el país y suma una facturación conjunta que supera los 700 millones de euros.

La implantación de estas empresas ha transformado la localidad en un auténtico clúster del dulce. Este fenómeno tiene sus raíces en la tradición agroalimentaria de la zona y en los excedentes de azúcar que históricamente se producían.

En el conjunto de España, la industria del dulce genera unos 7.800 millones de euros anuales, de los cuales alrededor de 800 millones proceden de caramelos y chicles.

Una parte significativa de esa producción tiene origen en Molina de Segura, que ha evolucionado desde un núcleo de iniciativas empresariales locales hasta convertirse en un referente internacional del sector.

Para entender esta transformación hay que remontarse a principios del siglo XX, cuando el municipio era un importante centro conservero, con numerosas fábricas y un profundo conocimiento de la industria alimentaria.

Esa base, junto a la disponibilidad de maquinaria, proveedores y trabajadores especializados, facilitó el salto hacia la fabricación de golosinas y su posterior expansión.

El desarrollo moderno de esta industria comenzó en 1963, cuando Francisco Hernández Vidal inició la producción de caramelos en su propia casa, un espacio de apenas 70 metros cuadrados equipado con cuatro máquinas y una inversión inicial de 90.000 pesetas (unos 550 euros actuales).

El crecimiento fue rápido: un pedido inicial de 56 kilos marcó el inicio de su éxito, y ya en la década de 1970 la empresa se convirtió en pionera en España en la fabricación industrial de caramelos, chicles y nubes.

Paralelamente, Manuel Sánchez Cano y su familia reconvirtieron su negocio de licores en Molina de Segura hacia la elaboración artesanal de chicles. Bajo la marca Fini, inspirada en el apodo de su esposa, Josefa Bernal, alcanzaron popularidad con el chicle enrollado.

Tras consolidarse en el mercado nacional durante dos décadas, la compañía dio el salto internacional en los años noventa, estableciendo una segunda fábrica en Brasil.

A esta evolución se sumó también la trayectoria de Jake. Sus orígenes se remontan a 1939, cuando los hijos de Juan Antonio Vicente Espallardo fundaron JAVE, un negocio centrado en productos como el pan de higo y las especias.

En los años 50 comenzaron a fabricar dulces y chicles a pequeña escala, y en 1976 dieron el paso definitivo al constituirse como Jake S.A., ampliando su capacidad productiva y su presencia en mercados exteriores.

En la actualidad, estas tres empresas continúan siendo el principal motor económico de Molina de Segura.

Fini emplea a unos 3.600 trabajadores entre España y Brasil y alcanzó una facturación cercana a los 500 millones de euros en 2024, además de avanzar en la construcción de una nueva planta en México.

Vidal, por su parte, cuenta con más de 500 empleados y superó los 200 millones de euros en ingresos en 2023, mientras que Jake mantiene una plantilla de alrededor de 300 personas y registró ventas próximas a los 110 millones este mismo año.